
Tuti-Fruti
Por Alberto Renteria
Me encontré a un gran amigo no de muchos años pero si de muy buenos sentimientos ( no se necesita tener añisimos de conocer a alguien para saber cuando alguien lo es) y me dijo las peripecias que tuvo al caminar por nuestro Centro Histórico ahí les dejo lo que me platico. Nos recomiendan que caminemos por nuestro Centro Histórico y hoy lo hice, por fin decidí caminar un poco más y dejar el carro en un estacionamiento, me programe para entre otras cosas a tener la mente abierta a cosas mas positivas mientras caminaba, que cuando manejo, pues caminando no se te atraviesa ningún imprudente ni, alguna especie de animal del zoológico o cualquiera de tantas especies animales que vamos tras un volante pero descubrí que al caminar también tiene sus riesgos con los animales de diferentes especies con las que te encuentras.
Camine por la banqueta, aunque en muchas ocasiones tuve que caminar por la calle, porque de pronto me pegue de frente con unos anuncios que hablan, y que te dicen que paso ahí en ese sitio estorbando por completo tu paso , me pregunto que pasa con los invidentes, unos ayudantes de cocinero llevaban a su perro a pasear entre la gente, y aunque estos ayudantes de cocinero te decían no muerde sientes lo caliente de un gas que se te quiere escapar cuando ves los colmillos de la agradable mascota de estos ahora si pinches ayudantes de cocinero en buen castellano, que llevaron a pasear a su mascota a las calles del centro histórico, de pronto una mujer gritando que un hombre le había arrancado su cadena del cuello y había echado a correr, a unos pasos del Palacio Municipal, en fin seguí caminando con mas cautela por estas calles, enseguida cuidado ,observe que todos brincan y pensé que era un juego, no no y mas no era una atarjea sin tapa y pues a brincar. Seguí caminando y pase por los Portales y sombrillas que están por fuera con comensales que te hacen forzoso el uso de la calle como paso peatonal, notando que las mujeres prefieren pasar por la calle exponiéndose a ser atropelladas antes que a ser violadas con miradas y comentarios de los comensales, le pregunte a un mesero quienes son y me contesto funcionarios de aquí a lado, seguí caminando y ahora polvo polvo que sin previo aviso se levanta de una obras que están haciendo en una banqueta, escúpale por lo menos, pero ya saliste como actor de teatro mudo en mimado pues te toco el golpe de harina, que decir, un poco mas adelante otros corriendo tras otro pues le habían robado la cartera en pleno centro histórico, y entonces recapacite, pues con razón, muchos llegan al centro y lo cierran y pasan con guaruras, ahora entiendo. Seguí caminando por la baqueta y encontré cáscaras de plátano, vasos desechables, basura, y que olores hallaras , pues los botes de basura llenos, de pronto siente que tu pie se hunde en algo, y si tus temores no son infundados es caca, lo mas seguro, es de aquellos ayudantes de cocinero que no levantaron lo que su mascota dejo, mientras me limpiaba el zapato arrastrándolo sobre la acera de pronto sentí que el otro se me hundía y entonces pensé lo mismo es caca otra vez , no esta vez es cemento y escuche un grito, “ ciego no viste que esta fresco” , a lo cual conteste por que no lo acordonaste o lo señalaste y entonces inicie una alegre charla con palabras floridas con estos trabajadores del cemento. Fue cuando entonces decidí regresar al estacionamiento por el auto, al llegar a la esquina es cuando te das cuenta de la líneas peatonales no quieres que te agarre a medio camino pues tienes que correr, pues si no lo haces los autos te atropellan ante la vista del agente vial, el cual esta platicando con su pareja, por fin cruzas la calle y llegas al estacionamiento te dan tu automóvil y dices, después de lo sucedido piensa muy bien antes de regresar al centro histórico.





