Carestía en alimentos y combustibles un dolor de cabeza para los mexicanos

Carestía en alimentos y combustibles un dolor de cabeza para los mexicanos

Bajos salarios, altos costos en combustibles en mexicanos empiezan a ser un dolor de cabeza para los mexicanos.

Empleo en sector manufacturero crece 3.5 por ciento anual en octubre
Alcanza la inflación 6.44% en Puebla casi al cierre de 2017
Se mantiene confianza empresarial manufacturera durante noviembre

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó el martes pasado que en diciembre de 2017 el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) tuvo un crecimiento de 0.59 por ciento mensual, así como una tasa de inflación anual de 6.77 por ciento.

Esta cifra es la mayor registrada desde el año 2001, cuando alcanzó el 6.95 por ciento.

Un reportaje publicado ayer en El Universal confirmó que el alza en los precios al consumidor en 2017 encareció la vida de los mexicanos, afectando más a las personas de menos ingresos.

El Inegi informó que los bienes y servicios que reportaron mayores alzas durante el año fueron el gas LP, la gasolina, el transporte y varios productos agropecuarios, teniendo gran incidencia en el gasto de un amplio segmento de la población.

Entre los principales productos al alza durante diciembre se encuentran el jitomate con una variación mensual de 45.91 por ciento, la calabacita con 26.81 por ciento y el transporte aéreo con 22.69 por ciento.

“Estos incrementos afectaron a casi 9 millones de familias, lo que representa uno de cada cuatro hogares del país, que equivale al 27 por ciento de la población que percibe ingresos de hasta tres salarios mínimos”, es necesario acotar que la mayoría de los poblanos recibe salarios no mayores a los tres mínimos generales.

En este segmento se llegan a tener ingresos de poco más de 7 mil pesos mensuales, donde los productos que consumen subieron 7.42 por ciento.

Los precios al consumidor en México no dejaron de subir durante 2017. Al cierre del año, la inflación acumulada en el país fue de 6.77 por ciento y fueron los productos energéticos, así como los alimentos, bebidas y tabaco los que contribuyeron en mayor medida a los aumentos.

Dentro de los energéticos, la gasolina Magna tuvo un aumento de 17.46 por ciento en el año, sumando directamente a la inflación en 0.85 puntos porcentuales, mientras que el gas doméstico LP encareció sus precios en 44.06 por ciento, contribuyendo en 0.70 puntos al Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) en el año.

En cuanto a alimentos, los productos que más impactaron en los bolsillos de los consumidores durante el año pasado fueron la carne de res, la tortilla de maíz, la papa y la leche, los cuales tuvieron aumentos de hasta 50 por ciento.

Hoy ir de compras a los mercados o al super con una cantidad limitada puede significar sólo comprar parte de la despensa que en el pasado reciente se conseguía con el mismo monto.

Los salarios no suben y los alimentos básicos y los energéticos si lo hacen, la situación empieza a ser desesperante y las autoridades poco pueden hacer para frenarlo en una economía de mercado, además por si fuera poco vivimos “El Año de Hidalgo”, los políticos hoy están mas preocupado por su futuro y sino solo revisar ayer la tarde de los chapulines a ellos la inflación les hace lo que el viento a Juárez.

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