“Aquélla a quien Lucas llama la mujer pecadora, aquélla que Juan llama María, creemos que es la María de la cual son expulsados los siete demonios. ¿Y qué significan esos siete demonios, si no todos los vicios?”...
Éste es el primer fragmento de una homilía elaborada por el Papa Gregorio Magno en la cual fusiona en una sola a las Marías que aparecen en los Evangelios de Mateo, Lucas y Juan, y estigmatiza a María Magdalena como la prostituta bíblica, imagen que ha perdurado durante más de 1,500 años.
“(…) Por cada placer, entonces, ella misma se ha inmolado. Convirtió sus crímenes en virtudes, para servir a Dios en completa penitencia, tanto como equivocadamente despreció a Dios”.
Algunas obras como La última tentación de Cristo, escrita por Nikos Kazantzakis en 1951, presentan a María Magdalena como el último reto que impone Satanás a Jesús, y posteriormente la retrata como su consorte.
El evangelio apócrifo de María Magdalena (encontrado en el siglo XIX) y los evangelios gnósticos de Nag Hammadi en Egipto (en 1945) también ofrecen muestras de que ella fue compañera de Jesús y tuvo un papel en la cristiandad de un nivel quizá mayor que el de los apóstoles.
¿Cuáles pudieron ser las razones por las que se le dio esta imagen a María Magdalena?
1. La rivalidad con Pedro
El temor de Pedro de perder su liderazgo puede ser una de las decisiones para atribuir la imagen de pecadora a María Magdalena, considera Karen L. King, autora de The Gospel of Mary of Magdala, Jesus and the First Woman Apostle. El evangelio de María de Magdala, Jesús y la primer mujer apóstol.
Al ser ella la primera en haber visto a Jesús resucitado y la encargada de dar la buena nueva a Pedro y al mundo entero, su papel tomaba una dimensión mayor a la de cualquier otro apóstol.
La rivalidad se hace presente en el evangelio apócrifo de María Magdalena: “¿Acaso iba a querer presentarla como más digna que nosotros?, pregunta Pedro. A lo que Leví responde: ¿Quién eres tú para rechazarla? Bien es cierto que el Salvador la conoce perfectamente; por esto la amó más que nosotros”.
Los más de 100 evangelios apócrifos presentan a María Magdalena como la consorte e incluso como la apóstol más cercana a Jesús.
Estos evangelios fueron encontrados en Egipto en 1896. La versión original se encuentra en el Museo Egipcio de Berlín.
2. La batalla entre las corrientes religiosas
La lucha entre los gnósticos y los cristianos tradicionales es el principal temor sobre la figura de esta mujer, según Juan Arias, autor de La Magdalena, el último tabú del Cristianismo.
María Magdalena era catalogada como cabeza de la corriente gnóstica, la cual consideraba que el mal provenía de la ignorancia y que la forma de redimirse era el conocimiento.
Esta corriente era completamente opuesta a la liderada por Pedro, en donde la salvación proviene de la fe y el mal del mundo se debe al pecado.
3. Una mera confusión
La forma en la que están escritos los Evangelios canónicos podrían haber propiciado una confusión, considera Ernesto Peña, especialista del mundo bíblico en más de 30 lenguas.
Para Karen L. King otra confusión fue identificar a Magdalena como la mujer sin nombre que aparece en el Evangelio según Lucas:
“(…) he aquí que una mujer pecadora que había en la ciudad, al saber que estaba comiendo en casa del fariseo, llevó consigo un jarrón de alabastro con un perfume y se puso atrás, junto a sus pies, llorando, y sus lágrimas comenzaron a llover sobre los pies de él y los enjugaba con los cabellos de su cabeza y le besaba los pies y se los ungía con el ungüento. Y cuando el fariseo que lo había convidado vio esto, se dijo a sí mismo: 'Si éste fuera profeta, sabría quién es y qué clase de mujer es ésta que toca, que es una pecadora'".
¿Qué tan relevante es María Magdalena?
Una serie de estudios numerológicos sobre el nombre de María Magdalena arrojaron que éste equivalía al número 153, que en la Biblia y en el mundo helenístico se asocia con lo femenino, la matriz o la madre.
Los análisis realizados por la profesora Margaret Starbird, autora de María Magdalena y el Santo Grial y La Diosa en los Evangelios –que inspiró a Dan Brown para el Código Da Vinci- sugieren que esto es una prueba directa que confirma el matrimonio sagrado entre Jesús y María Magdalena en el núcleo del cristianismo.
Para Juan Arias, María Magdalena era una mujer iluminada que “por ello pudo entablar un diálogo de tú a tú con Jesús, cosa que no podía hacer con los apóstoles (…) porque casi todos eran analfabetos (…) Jesús tenía que hablarles con parábolas. Con María Magdalena parece que desde el primer momento hubo un diálogo –es muy claro en los evangelios gnósticos- y por eso ella acabó siendo su gran confidente”.
De la Peña considera que María Magdalena fue “una gran feminista” para su tiempo.
¿De dónde viene lo que sabemos sobre María Magdalena?


