50 años de servicio en Cruz Roja de Miguel Ángel Ordóñez y Franco

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50 años de servicio en Cruz Roja de Miguel Ángel Ordóñez y Franco
50 años de servicio en Cruz Roja de Miguel Ángel Ordóñez y Franco

“Fuimos un grupo de improvisadores y le entrabamos a todo” son las palabras con las que Miguel Ángel Ordóñez y Franco inició hace 50 años como voluntario en Cruz Roja de Puebla. Hoy se siente orgulloso del crecimiento de la institución y su labor sigue ahora como Coordinador de veteranos y legión de honor.

Uno de los iniciadores del grupo de Rescate y primeros auxilios de Cruz Roja en Puebla, Miguel Ángel Ordóñez y Franco contó parte de su historia para Oronoticias.

De trabajador de mantenimiento a rescatista

En el año de 1967, Miguel Ángel trabajaba en el mantenimiento del inmueble, correspondiente a la Delegación Puebla de la Cruz Roja en la avenida 20 oriente.

“Estaba dándole mantenimiento al edificio, cuando subió el administrador para decirme que lo acompañáramos, dos compañeros más que estaban conmigo sin saber que estaba pasando”.

Esa primera invitación Don Miguel la cuenta, algo sonriente pues reconoció que en ese primer momento no sabían absolutamente nada.

No sabíamos que hacer, éramos de oficio, electricistas, pintores, plomeros, pero no rescatistas ni dar primeros auxilios. Resulta que íbamos por una persona que aparentemente se había caído en la calle. Le pregunté al administrador qué estaba pasando, y me dijo – sabes qué, las personas que prestaban servicio, que estaban como voluntarios, los ambulantes, se fueron y dejaron la institución abandonada, entonces necesito gente que me ayude”

Don Miguel a 50 años de esa primera experiencia, la recuerda como un hecho impactante. La velocidad con que el administrador conducía, el nerviosísimo ante lo desconocido y al mismo tiempo la hermandad que se formó con sus dos compañeros de mantenimiento. Cuando llegaron al hecho, sintió un consuelo pues era una persona ebria, que no requirió ser atendida.

Una inquietud surgió tras ese primer recorrido, que lo motivó a preguntar al administrador- qué tan difícil era entrar, a lo que respondió, con otra invitación para el turno nocturno, ya que se necesitaba apoyo.

 

Esto fue un primer paso para la conformación del grupo de Rescate y Primeros auxilios…

“De todos los que se fueron, quedaron como 10 o 12 que nos indujeron en esto de los primeros auxilios, a abrir las camillas, lo que teníamos que hacer, cómo proceder ante un lesionado, cuáles eran las parte importantes, que no podíamos moverlo de inmediato porque le podríamos causar una lesión mayor o incluso matarlo”

El ritmo del servicio exigió una preparación sobre la marcha, complementada con clases someras. La capacitación cada vez fue más completa y exigente.

“compramos libros, nos dijeron que estudiar y se formó una escuela que está enfrente. Ya no éramos ambulantes ni camilleros, éramos rescatistas”.

De no saber nada a lograr hazañas

Desde ese primer grupo de Socorros, muchas experiencias han enriquecido el camino de Don Miguel pues ha participado en verdaderas hazañas como el temblor del 1985, el problema de Tlatelolco en 1968, el linchamiento de Canoa en 1977. Así como rescatar cadáveres de personas ahogadas en Valsequillo, Tlaxcala y Ciudad Serdán, son algunas de las experiencias que enlista. No obstante, tareas de gran valor humano, llenan el espíritu de mi entrevistado, como recibir un niño en ambulancia.

“Desde trasladar una persona, logra rescate acuático, y rescatar a 18 personas que fallecieron en la montaña, provenientes de Guadalajara por no haber tenido inducción a montaña o también estuve en la explosión de PRIMEX, donde un compañero salió quemado” enfatizó el voluntario.

La evolución de la institución es evidente pues ahora ya hay escuela de capacitación, en el inicio, “usábamos tablas, cartones, lo que estuviera a la mano, fuimos un grupo de improvisadores. Le entrábamos a todo. Ahora ya hay rescate de montaña, urbano, acuático, pero en ese momento eras tú y nada más” recordó Miguel Ángel.

En tal escuela, se prepara a hombres y mujeres como Técnicos en Urgencias Médicas o paramédicos.

El servicio me enorgullece

Miguel Ángel de edad madura y rostro alegre, contó sobre el orgullo de seguir siendo parte de ésta institución ahora en la responsabilidad de Coordinador de la Legión de honor y Veteranos.

“La legión de honor se fundó para rendir tributo a todos nuestros compañeros que fallecían, no necesariamente en servicio.”

Parte de la labor de este grupo es dar una despedida digna y honorable a quienes en algún momento prestaron servicio junto con ellos.

“A la fecha cuando alguno de mis compañeros fallece, vamos, le ponemos una bandera de Cruz Roja con el permiso de los familiares. Hacemos guardia de honor, presentamos arreglos florales y a mí me toca preparar unas palabras de aliento que no cubren la pena de la familia, pero buscan reconocer la vida del fallecido”.

Además de esta tarea Miguel Ángel coordina el grupo de Veteranos donde se suman los integrantes que desean seguir en servicio pero ahora a un ritmo diferente.

“Hacemos labor social, apoyamos a todas las coordinaciones tanto en colectas, resiliencia y nos dedicamos a visitar colonias y lugares de escasos recursos para dar juguetes el 6 de enero y 30 de abril y regalos a las mamás el 10 de mayo. También reunimos despensas y ropa, ahora damos pláticas sobre el cuidado propio y por parte de familiares a adultos mayores”.

De este modo Miguel Ángel Ordóñez y Franco, es un hombre en continuo servicio quien pasó de ser un trabajador de oficio a un héroe, que sigue atento a ayudar a Puebla a ser un lugar mejor.

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