Anexos, maltrato e ilegalidad a la vista del gobierno

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Los anexos son un blanco fácil de la delincuencia porque ante la necesidad de salir, las personas aceptan todo sin importar las consecuencias.// Foto Internet

Por Alejandra Olivera

Jorge Velázquez vivió en carne propia la estancia en diferentes anexos en la ciudad de Puebla, sin libertades ni derechos a una alimentación digna, servicios médicos y atención psicológica que requieren los enfermos de alcoholismo y drogadicción.

La cuota de entrada es de 800 pesos y de manera semanal, las familias pagan un mínimo 400 pesos para que en una misma habitación duerman hasta 50 personas.

Desde su experiencia, los anexos son un blanco fácil de la delincuencia porque ante la necesidad de salir, las personas aceptan todo sin importar las consecuencias. Esa es una de las hipótesis de lo ocurrido en la colonia Ampliación Guadalupe Hidalgo de la ciudad de Puebla, donde con detonaciones de arma de fuego, un grupo irrumpió en el anexo Aprendiendo a Vivir.

Los sujetos que ingresaron al anexo preguntaron ¿Quién quería irse? y en ese momento escaparon 18 de las 25 personas internadas, de las cuales se desconoce el paradero.

Foto: Internet

Centros de internamiento sin registro oficial

Solo cinco centros de rehabilitación en el estado de Puebla están reconocidos por la Comisión Nacional contra las Adicciones (Conadic), sin embargo se estima que tan sólo en la capital poblana existen 50 anexos que incumplen con la Norma Oficial Mexicana 028, la cual establece los procedimientos y criterios para la atención integral de las adicciones.

El regidor Joaquín Espidio Camarillo, presidente de la Comisión de Salud y Grupos Vulnerables del Ayuntamiento de Puebla, desconoció el número de anexos que operan en la capital poblana pero pidió a los ciudadanos denunciar sus ubicaciones.

Comentó que la regulación y revisión de los centros para la atención de adicciones corresponde a la Secretaría de Salud (SS) de Puebla, sin embargo, ésta dependencia no brindó información a Oro Noticias sobre el funcionamiento de los anexos, por lo que deja entrever que no existe la supervisión adecuada.

Asimismo, la Comisión de Derechos Humanos (CDH) no tramita ninguna queja ni realiza inspección alguna sobre estos sitios, al argumentar que escapan de su competencia.

Foto: Internet

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