#CineMúsicaYAlgoMás | Pequeña Gran Vida

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Pequeña gran vida
Pequeña gran vida

Paul es un hombre que se da cuenta de que tendría una vida mucho mejor si encogiese, pues todo lo que necesita en la vida lo tendría igualmente pero en abundancia. Así que decide reducir enormemente su tamaño, ahora que la tecnología lo permite.

Sin grandes sorpresas el director Alexander Payne intentó abordar varios temas y al hacerlo no concluye ninguno, pero los pequeños vistazos no impactan a la audiencia que no termina de conectar y no encaja ni reflexiona sobre ellos.

Los personajes son disparejos, Christoph Waltz es un vecino simpático y agradable que se queda relegado a ser un compañero que no aporta nada, Udo Kier es el amigo de pocas palabras, que le gusta disfrutar la buena vida.

Hong Chau es víctima, es sensible y es usada como el chiste para la historia y cuando parece ponerse seria ya no le creemos, se queda como el personaje vietnamita representando a las minorías pobremente, pero no por su actuación que siempre es precisa.

Matt Damon cumple con darle vida a un personaje que no tiene muy claro que quiere y que actúa según sus necesidades, sin lograr la empatía con el público, un hombre que se deja llevar por sus no tan acertadas decisiones.

La trama de encoger a las personas nos podría recordar a aquella película llamada “Querida Encogí a los niños” (1989, Estados Unidos) que tenía claro el deseo de hacer reír a la gente, y que no se involucra en ningún otro problema, en el caso de Pequeña Gran Vida 82017, Estados Unidos) intenta hacer reflexionar a la audiencia.

La película de Paramount Pictures se vende como una película entretenida, pero sólo lo es para quienes les gusta la reflexión de temas como desigualdad social, avances tecnológicos y pueden pasar un rato agradable, disfruten la historia y comparta su opinión al respecto.

Por Javier Garzón