Construyéndome a mí mismo

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¿Cuantas veces has soñado con poder ser tú propio “jefe”?

Me imagino que la mayoría de nosotros, y lo que es una realidad es que no siempre logras (por lo menos en los tiempos que quieres) llegar a dicha meta; pero ¿cómo sobrellevar este camino de constantes esfuerzos, preocupaciones, cargas de trabajo no agradables y la frustración que viene de la mano de todo lo anterior?…

Pues te comento que hace relativamente poco viví dicha transición y realmente es algo compleja, se generan más dudas que respuestas y la primera duda que normalmente nos encontramos en este proceso es si esa “nueva etapa” de nuestra vida es la mejor decisión que tomé o no.

Realmente la respuesta a esta pregunta solo el tiempo te la dirá, pero algo que me di cuenta de inmediato al ya ser yo el que toma las decisiones y afronta las consecuencias de la dirección de MI empresa, es que todo ese tiempo que pasé como “Godín” se había vuelto mi proceso de construcción de mi yo futuro.

¿Cómo es esto?

Pues después de pasar tantos años bajo la supervisión de un jefe, regido por horarios de oficina y siempre “trabajando para la empresa”, me di cuenta que realmente todo ese tiempo lo que realmente estaba haciendo era moldeando y construyendo a ese que algún día iba a ser su “propio jefe”, así es, todas esas horas extras en la oficina, trabajando bajo presión, esperando el Vo.Bo. de un superior, entre otras muchas cosas de la vida laboral, estaban generando un compromiso conmigo mismo por hacer las cosas lo mejor posible, lo más eficiente y la mayoría de las veces a la primera, y el día de hoy les puedo decir que doy gracias a ese jefe que presionaba o a las fechas límites de entrega que siempre parecían muy cortas o hasta el tener que lidiar con la idea de que estas trabajando para que otro se haga rico…

La verdad es que sabiendo la situación actual del país en el cual cada día más gente quiere ser emprendedor y la economía se siente más y más inestable, es cuando debemos de empezar por el principio, es decir debemos empezar por nosotros mismos cambiando el “chip” de Godin a emprendedor (aunque sigamos estando bajo la supervisión y los esquemas de una oficina), porque bien dicen por ahí, “las oportunidades no llegan dos veces” y no sabes cuándo puede llegar esa oportunidad de independizarte; Y algo que si te puedo asegurar es, que no te va a gustar que eso pase y tu sigas con la mentalidad de dejar para mañana lo que puedes hacer hoy y te des cuenta que todos esos años laborales no sirvieron para formar un mejor tú, sino simplemente para cobrar un sueldo y quedarte en tu zona de confort.

En resumen, te recomiendo que todos los días trabajes como si estuvieras construyéndote a ti mismo para ser una mejor versión para lo que te tiene preparado el futuro.

Y pensando que no quieras o no tengas la oportunidad de ser un emprendedor y tener tu propia empresa ¿cuál es el peor escenario?
Pues que todo ese esfuerzo te ha llevado a ser un empleado ejemplar y lo que a ti siempre te identificara es la EXCELENCIA PROFESIONAL.

Por: Gerardo Costes Parlange
Gerente de estrategia corporativa y comunicación en CADI Consultoría