De besos, abrazos y más… en la nueva normalidad del Covid-19

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Tras el descubrimiento del VIH en los años 80 adoptamos el uso del condón, ¿qué medidas preventivas o como modificará los encuentros sexuales el Covid-19? // Foto: Internet.

Por Roberto Castillo

Las muestras de afecto con nuestros seres más amados dan plenitud al sentimiento, sin embargo, estas han sido limitadas durante la contingencia sanitaria por la pandemia de Covid-19 y a raíz de ello surge una pregunta: ¿Cómo afectará esta nueva dinámica social a la vida sexual, a los encuentros eróticos y al espacio donde estas conductas se desarrollan?

De acuerdo con el psicoterapeuta, José María Velázquez, con la llegada del Covid-19 se vive un escenario similar al vivido a principios de la década de los 80, cuando se descubrió el VIH y las personas adoptaron el uso del condón.

“A mí me gusta poner el símil, mucha gente me ha preguntado acerca de la nueva normalidad ¿cómo va a hacer?, pero creo que no se acuerdan, yo sí me acuerdo, porque yo soy de la generación de antes del SIDA, yo tuve relaciones sexuales sin condón durante mucho tiempo y con personas distintas. Después de eso cambió en todo el mundo y ahora todos usan condón“, comentó Velázquez.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), no hay evidencia de que el coronavirus se transmita a través del semen o los fluidos vaginales, por lo que sexólogos de todo el mundo solo han recomendado evitar los besos durante el acto sexual para reducir el contagio por vía aérea.

Las relaciones de pareja se reinventan, todo el tiempo vamos encontrando formas creativas de ser y de estar, no hay algo que lo detenga así que, ante esta cuestión, vamos a tener que buscar la creatividad“, enfatizó la psicoterapeuta.

Los especialistas recomiendan practicar posturas que minimicen la transmisión aérea, aquellas en las que una de las personas está de espaldas a la otra, esto para evitar en la medida de lo posible quedar cara a cara y así protegerse del jadeo que disemina partículas de saliva.

De acuerdo con José María, una pareja estable o que vive bajo el mismo techo, solo debe cuidar el lavado de manos. No obstante, para alguien con más de una pareja sexual las medidas deben acentuarse.

“Si no tienes una pareja fija, si eres medio picaflor o tienes varias parejas, hay que tener cuidado, porque no sabemos de cuáles personas nos podemos contagiar, esto es igualito que el sida“, mencionó.

También agregó que, para el caso de los adolescentes, quienes viven el descubrimiento sexual, puede ser que al principio exista una reserva o una resistencia al cambio de hábitos sexuales a pesar de las medidas sanitarias.

Dijo que “el amor se reinventa todo el tiempo, a la naturaleza no le puedes poner diques, no se pueden detener las cosas, vamos a seguir y en un momento determinado habrá parejas que se abracen y besen en espacios públicos y en lugares privados“.

Un ejemplo de cumplimiento a las medidas de prevención ante el Covid-19 lo compartió la Unificación de Sexoservidoras de Puebla, quienes ahora portan un kit para atender a sus clientes. Lulú, su dirigente, compartió lo siguiente:

“Una cosa es que vendas tus caricias y tu cuerpo y otra que te los agarres a besos o algo más cercano. Ninguna compañera trabaja así, nomás se ocupan y ya. Los poquitos que llegan a venir traen su gel, su cubre bocas, sus guantes e incluso, cada uno trae su jabón porque el hotel no tiene, cada uno trae sus propias cosas, se lavan las manos y andan cargando su bolsita de cubre bocas”, señaló.

Por su parte, los 67 moteles abiertos en el municipio seguirán un estricto protocolo que asegura espacios libres del virus, pero desgasta cada vez más al gremio que se resiste a quebrar, así lo explicó Manuel Domínguez Gavián, presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Puebla.

“La gente no puede venir con ropa de calle, tiene que llegar a quitarse su ropa y ponerse su uniforme. Cuando sale en la tarde, mandarla a la lavandería, volverse a bañar y ponerse su ropa original. Cuando llegan tienen la obligación de trabajar con careta, tapabocas, guantes, gel antibacterial e inclusive, cargar un botecito de gel para aplicárselo continuamente”, detalló Manuel Domínguez.

En otras latitudes, las medidas se han radicalizado como en el Reino Unido, cuando a principio de este mes, el primer ministro, Boris Johnson, para contener la propagación del coronavirus, prohibió bajo pena de multa la reunión dos o más personas que no sean convivientes.

La medida que ha sido interpretada por los ciudadanos ingleses como una “prohibición sexual”, ha desatado la polémica en las redes sociales, donde varios usuarios cuestionaron la noticia y compartían burlas con el hashtag #sexban, mismas que ha llegado a convertirse en tendencia en Reino Unido, pues cualquier persona que infrinja las normas puede ser obligada a pagar una multa de 100 libras (112 euros), la cual pude reduce a la mitad si se paga dentro de los primeros 14 días. Para los reincidentes, la multa puede llegar hasta las 3 mil 200 libras, casi 3600 euros.

¿Podrán este tipo de circunstancias llevarnos a escenarios como el mostrado en la película “¿El demoledor” (1993), donde los protagonistas tenían relaciones sexuales mediante cascos de realidad virtual? Esperemos que no, porque -como dice Octavio Paz- “un mundo nace cuando dos se besan”.

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