Así viven la discriminación los migrantes centroamericanos que llegan a México

41

Ella, hondureña de 30 años, y su hijo de 15, ambos emigraron por temor a la mara. Ella era dueña de una tienda y la mara le comenzó a cobrar cuota de “seguridad”, pero el ingreso de la tienda no alcanzaba para cubrirla, por lo que asesinaron a machetazos a uno de sus hijos, en su presencia. La mara la amenazó con que, si no cubría al día siguiente la cuota fijada, harían lo mismo con el menor.

Esa misma noche dejó todo y salió del país para proteger la vida de su hijo. Así llegó a México, donde la extorsionaron policías locales y federales, además de que le robaron la mitad de su dinero.

Oswaldo Valenzuela, administrador de la Casa del Migrante del Centro de Derechos Jesús Torres Fraire, señaló que los migrantes enfrentan una problemática muy delicada en cuanto al respeto a sus Derechos Humanos, pues el hecho de que se encuentren en tránsito pareciera ser una “carta abierta” para que, tanto autoridades como particulares abusen de ellos.

Los ven pidiendo ayuda en los cruceros o en las vías y mucha gente no los ve como personas, sino como un estorbo”, explicó.

Con frecuencia, son víctimas de robos y violencia, sufren de torturas y amenazas desde el momento en que suben al tren para cruzar por México con rumbo a Estados Unidos, en busca del “sueño americano”.

Los guardias de seguridad de los ferrocarriles suelen ser los primeros que violentan sus derechos, sin importar que sean varones, mujeres o niños, no se les ve como personas, sino que son tratados como gente “de tercera”, sólo por el hecho de no ser del país, curiosamente, de la misma forma en que los estadounidenses tratan a muchos mexicanos que cruzan la frontera.

Es un círculo vicioso, así como los norteamericanos nos ven a nosotros, así vemos a los centroamericanos, se cae en un racismo, en un nacionalismo, se cree que vienen a quitarnos el trabajo, pero es una idea equivocada”, dijo.

Cuando llegan al norte, a su paso por Torreón, la mayoría de los migrantes ya han perdido sus pocas pertenencias debido a los robos y, sobre todo, no cuentan con dinero suficiente para continuar su viaje.

La migración no es algo exclusivo de América Latina, se observa también en Europa con una gran cantidad de refugiados que provienen de Siria y otros países en guerra.

No puede ser un delito el que una persona busque una vida mejor, una vida digna, sacar adelante lo que en su país, por cuestiones políticas, económicas o de seguridad, no pueden obtener”, expresó Valenzuela.

En el documento Migración en tránsito por México: rostro de una crisis humanitaria internacional, elaborado por la Red de Documentación de las Organizaciones Defensoras de Migrantes, se indica que hay un aumento en la presencia de mujeres durante el tránsito migratorio (11 por ciento), pero continúan siendo los varones quienes tienen una mayor representatividad.

Provienen de Honduras, El Salvador, Guatemala y Nicaragua. También se observa un incremento en el número de menores, de 0 a 17 años, que son cerca del 10 por ciento de los casos. La mayoría oscila entre los 18 y 40 años. Sus motivos abarcan la imposibilidad de continuar con sus estudios, la falta de empleo digno y la violencia.

Los migrantes cuentan con derechos contenidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y les protegen tratados internacionales, pero con frecuencia parecieran quedar en el olvido, al grado de que miles de ellos son víctimas de trata, que va desde la explotación sexual y laboral, y una gran cantidad han sido asesinados por el crimen organizado.

Tan sólo en 2015, un 85 por ciento de los migrantes encuestados por las organizaciones defensoras revelaron que habían sido víctimas de algún delito, principalmente el grupo de 15 años y más. El 67 por ciento experimentaron un robo, el 26 por ciento extorsiones y un 3 por ciento lesiones.

En cuanto a los responsables de cometer esos delitos, sorprende que en casi el mismo porcentaje son la delincuencia organizada (46%) y las autoridades (42%), un 13% fueron particulares. En el listado de autoridades a quienes se atribuye la comisión de delitos en contra de migrantes, está la Policía Federal (53%), Policía Municipal (15%), Policía Estatal (13%), grupo policiaco indeterminado (9%).

En el 2014, el presidente Enrique Peña Nieto puso en marcha el Programa Integral Frontera Sur, que buscaría proteger y salvaguardar los derechos de los migrantes que ingresan a México, así como ordenar los cruces internacionales de la frontera con Guatemala y Belice. Pero las organizaciones defensoras señalaron que este programa en realidad se tradujo en una política caracterizada por la opacidad, el engaño y la persecución contra las personas migrantes.

RIESGO DE GÉNERO

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos en su informe Derechos humanos de los migrantes y otras personas en el contexto de movilidad humana en México, señala que las mujeres, además de enfrentar los mismos riesgos que los varones en su tránsito por el país, como robos, secuestros y extorsiones, también son víctimas de violencia de género, violaciones sexuales y trata de personas con fines de explotación sexual.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) menciona que el Instituto Nacional de Migración (INM) se encuentra dentro de las 10 autoridades señaladas con mayor frecuencia en los expedientes de queja, cuando se supone que debe ser una institución auxiliar en los procedimientos de verificación y control migratorio del país.

En el documento Miradas migrantes, las mujeres en la migración por México, el Colectivo de Apoyo para Personas Migrantes, A.C. (Coami) señala que no es suficiente con que los estados no violen de manera directa los derechos humanos de las migrantes, sino que, con base en su deber de garantía, se hace imperativa la adopción de medidas positivas que respondan a las necesidades específicas de protección de dichas personas.

El deber de garantía implica que los estados aseguren el libre y pleno ejercicio de los derechos humanos de todas las personas que se encuentran sujetas a su jurisdicción, entre las que se encuentran las migrantes.

En México se reformó el artículo primero constitucional en materia de derechos humanos, donde se elevó a un rango constitucional los tratados internacionales de derechos humanos adoptados por el país y se reconoció el principio pro persona, a través del cuál se debe otorgar la protección más amplia a las personas para reconocer derechos protegidos.

Se encuentra también la promulgación de la Ley de Migración y su reglamento, donde por primera vez en el país se reconoce a las personas migrantes como sujetas de derecho, prohibiendo explícitamente su discriminación por su estatus migratorio.

Se publicó también la Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político, la Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas de estos Delitos, que contiene un capítulo sobre los derechos que las víctimas extranjeras tienen en el país y las medidas particulares de protección y asistencia que debe implementar el Estado.

Sin embargo, para alcanzar el ejercicio pleno de los derechos humanos, el Coami señala que se requiere además contar con mecanismos adecuados que les faciliten el acceso a esos sistemas, así como el que los encargados de procurar y administrar la justicia conozcan estas leyes.

En México también existe un organismo colegiado denominado Sistema Nacional para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, presidido por la Secretaría de Gobernación, pero en su programa integral 2014-2018 no contempla ninguna acción puntual dirigida a atender la situación que enfrentan las migrantes en tránsito por el país.

 

CASA AMIGA

La Casa del Migrante, en la colonia Las Julietas, opera como centro de día desde 2011. Aquí pueden descansar, asearse, comer, tomar algún medicamento en caso de enfermedad o curarse alguna herida. Aunque se busca que este sitio opere las 24 horas, de momento los recursos son limitados.

Para ellos, es un oasis, aquí pueden recuperar energías para continuar su camino, la mayoría no se queda completamente el día porque comen, descansan un momento y se van a tomar el siguiente tren, para no retrasarse en su objetivo”, comentó Valenzuela.

Según el día, el promedio de migrantes varía de 5 a 10 diarios. Al inicio del año, cuando tomó posesión Donald Trump en Estados Unidos y anunció el endurecimiento de la política migratoria, el flujo bajó considerablemente, pero en el segundo semestre del año se incrementó y en diciembre es más alto.

La mayoría de los migrantes que llegan a esta casa son varones, desde los 18 años hasta adultos mayores, pero también se ha recibido a mujeres embarazadas o madres que llevan niños pequeños. Esta semana llegó una madre hondureña con sus hijos de 8 y 10 años, el más pequeño había cumplido años recientemente y los voluntarios del centro le cantaron las mañanitas, con un pastelito. Al día siguiente, continuaron su camino.

En Torreón, se han presentado casos de migrantes que consiguen un empleo estable y pueden luego acceder a un crédito para vivienda, pero son mínimos. La gran mayoría no busca quedarse en la Comarca Lagunera sino llegar a Estados Unidos, aunque el trayecto en el tren es un riesgo considerable.

Los vemos en los cruceros en ocasiones porque se quedan varados, encuentran un tope físico o económico, y tienen que reponerse antes de seguir”, dijo Valenzuela.

 

FALTAN GARANTÍAS

La Red de Organizaciones Defensoras de Migrantes señala que los gobiernos, federal, estatal y municipales, deben convencerse que el fenómeno de la migración es global y que no una coyuntura que se superará con el tiempo de forma mágica, sino que se debe reconocer como parte de la realidad de su jurisdicción y comenzar a trabajar en ella, pero no desde enfoques de contención o persecución.

Considera que se requiere trabajar en una cultura de hospitalidad y solidaridad que tenga como centro a los sujetos humanos, incentivar de manera cotidiana la disminución de la discriminación y partir hacia la tolerancia. Pide que se reconozca la grave crisis mundial que se vive en algunos países de Centroamérica.

El Colectivo de Apoyo para Personas Migrantes refiere que el Estado Mexicano es responsable por acción y omisión de la violación de derechos humanos de las migrantes, vulnerando derechos a la vida e integridad personal; la prohibición contra la tortura y otros tratos crueles o degradantes; derecho a una vida libre de violencia; derechos sexuales y reproductivos; a la salud; a la asistencia, la protección, la atención, debida diligencia, a la verdad, a la justicia y a la reparación integral del daño.

Fuente: El Siglo de Torreón

También te puede interesar

Delincuentes drogan a migrantes mexicanos para robarles en su regreso