El EDOMEX fundamental en 21, 23 y 24

16

Por Gustavo Rentería

En unas cuantas semanas se tomarán decisiones históricas al interior de los partidos, rumbo a la elección federal y local mexiquense del 2021. Esos movimientos cambiarán el tablero político rumbo a las elecciones consecutivas de 2023 (cuando renovaremos gobernador) y 2024 (cuando escogeremos a un nuevo Presidente de la República).

El gobernador Alfredo del Mazo tendrá que evaluar a quien desea -para culminar su mandato- en las cámaras. ¿Cuántos diputados realmente puede meter en San Lázaro, y cuántos en la asamblea de Toluca? ¿Cuál es la verdadera fuerza del PRI, más allá de los deseos del primer mandatario? ¿Se cocinarán alianzas o candidaturas comunes, o la orden será no enemistarse con el huésped de Palacio Nacional? ¿Quiénes -del muy reducido grupo- realmente podrían repetir, es decir, buscar la reelección? ¿Qué legislador solicitará licencia para ausentarse y buscar una alcaldía, o para integrarse al Gabinete?

Aunque no hay triunfos para siempre, ni derrotas eternas, del resultado de junio 6 se podría hacer ya un pronóstico certero de lo que podría pasar el la elección, donde nos jugaremos la alternancia o la permanencia del partido tricolor.

No es aventurado decir que si triunfa el partido de Del Mazo en 7 meses, inmediatamente él se convierte en el candidato de la oposición para la Presidencia de la República y se iniciaría un movimiento para que Acción Nacional y el PRD se unieran y lo lanzaran también, para quitarle el poder a la 4T; de la misma manera, se proyectaría a Ernesto Nemer para competir para la gubernatura, en alianza con los azules y amarillos.

Pero si el PRI es disminuido a casi nada, y la aplanadora de Morena-PT-Verde les pasa por encima a los priístas, quizá habrá de ser la estocada mortal del partido que fundara Plutarco Elías Calles.

Si el PRI pierde el 6 de junio próximo, el grupo Texcoco tomaría el control político de la entidad, y la culminación del mandato de Del Mazo, se convertiría en mero trámite de entrega-recepción. Bajo esa posibilidad, la maestra Delfina, Higinio Martínez y Horacio Duarte se frotarían las manos, para así preparar el arribo de la izquierda a la Plaza de los Mártires. Y claro, pavimentar el caminito para que otra vez gane la 4T en las elecciones presidenciales, con lo cual Claudia Sheinbaum, Ricardo Monreal y Marcelo Ebrard vivirían más tranquilos, intentando convencer el dedo sagrado de su jefe.

Acción Nacional recogerá un buen número de votos de castigo contra AMLO, será el recipendiario mexiquense del enojo de la clase media, pero con un ingrediente poco ético y que por cierto, molesta mucho al líder moral de esa organización política, que hable este reportero de ello: impulsará Enrique Vargas a que su mujer reciba las llaves de su despacho.

Nada tenemos en contra de la dama, ni mucho menos del trabajo del alcalde de Huixquilucan, pero aún tiene tiempo tiempo de reflexionar el presidente municipal saliente, sobre ese movimiento que será cuestionado siempre. ¿Dejar a su esposa le conviene para su proyecto político o sencillamente le perjudicará y aniquilará? ¿Si gana Morena en 2021 y 2023, cómo será tratada su cónyuge? Huixquilucan desde hoy se puede asegurar que será para el PAN ¿Entonces para que exponer a doña Romina?

Como ve usted respetado lector de La Jornada, nuestro estado será fundamental para todo el país. Y claro, el resultado de los próximos comicios catapultarán personas y partidos, o bien, los llevará 5 metros bajo tierra. Las decisiones históricas están por tomarse.

Haga sus apuestas.

*Periodista, editor y radiodifusor
@GustavoRenteria
www.GustavoRenteria.mx