El infierno que te mereces

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Tú y sólo tú eres el responsable del infierno o del paraíso en el que vives.

Hoy en día vivimos rutinas muy estresantes, el caos vial se vuelve desquiciante y las distancias ahora parecen consumir más nuestro tiempo; la rutina en el trabajo, los sueldos mal pagados, todos los pasivos que hay que pagar, el mal clima laboral, etc. Pareciera que nuestra vida se ha vuelto un Infierno.

De repente, una persona aparece en tu camino sonriendo y disfrutando la vida como si no tuviera ningún problema y te cuestionas: ¿Por qué esa persona esta tan feliz? ¿Por qué esa persona parece que brilla con tanta luz y energía? ¿Cómo puede ser que fulanito se haya ido de viaje a Europa si ganamos lo mismo y a mi apenas me alcanza para pagar mis cuentas? ¿Por qué se ve tan bonita y yo me siento tan fea?.

En la vida, la mayoría de las personas piensan que tienen más problemas que los demás, se autocritican de una manera despiadada, se flagelan por mínimo error cometido y van por el mundo tirando tizne del infierno que viven. ¿Qué hacer para salir de ese infierno? Si te haces esta pregunta, querido lector o lectora, te tengo una maravillosa noticia, haz comenzado a caminar para salir de ese averno.

Cada uno de nosotros somos responsables del infierno o del paraíso en donde vivimos. Nosotros debemos reconocernos en donde estamos parados. Cada uno de nosotros somos seres maravillosos, llenos de luz y de amor, el problema está en cómo pensamos y actuamos en consecuencia. ¿Qué tan consciente eres de tu responsabilidad de hacer tu día a día como quieres que sea?

Con esto no quiero decir que no existan variables incontrolables que escapan de nuestras posibilidades. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones nosotros podemos hacer la diferencia. Así como lo hacen los budistas cuando rezan buscando desde un estado imperfecto trascender a un estado perfecto, nosotros podemos pasar de un infierno a un hermoso paraíso emocional lleno de bendiciones.

Lo primero que te puedo decir es que dormir disciplinadamente de 7 a 8 horas diarias logrará que tengas energía y buen estado de ánimo. Intenta tener un colchón en el que puedas descansar, créeme tu cuerpo te lo agradecerá.

Segundo, haz ejercicio con regularidad o medita. Esto hará que tengas un encuentro contigo, el esfuerzo físico te ayudará a producir endorfinas (la famosa hormona de la felicidad), por otra parte, la concentración de tu mente te dará equilibrio y paz emocional.

Algo que a mí me ha funcionado excelentemente bien es hacer un rito de frases positivas cuando me levanto. Es muy fácil, solamente tienes que agradecer las cosas hermosas que tienes. Muchas veces dejamos pasar de largo las bendiciones que tenemos todos los días por verlas cotidianas, no las reconocemos y no le ponemos atención.

Aquí te dejo un ejercicio que te ayudará a reforzar tus pensamientos positivos.

Ponte cómodo ya sea sentado en una silla o en el suelo, puedes si gustas cerrar los ojos y enfócate por ejemplo en las siguientes frases (después de cada frase haz una pequeña pausa para respirar profundamente):

Yo soy amor infinito.

Mi vida me satisface plenamente.

Me siento saludable y con mucha energía.

Me permito ser.

Yo siento alegría y agradecimiento cada día.

Mis relaciones personales son enriquecedoras y auténticas.

Yo merezco siempre lo mejor.

Yo me siento abundante en todas las áreas de mi vida.

Yo soy y recibo mucho amor.

Mi autoestima crece constantemente.

Atraigo a mi vida el dinero que deseo.

Yo soy quien crea mi vida a cada instante.

Mi trabajo me aporta satisfacción.

Yo alcanzo mis objetivos con facilidad.

Yo siento plenitud por mi vida sentimental.

Yo me valoro y me amo siempre.

Yo soy una persona equilibrada.

Yo me siento útil.

Yo aprovecho las oportunidades que se presentan.

Yo me siento feliz, vivo el presente tal como es.

Este ejercicio de introspección, de repetirse pensamientos positivos, hará que tu cerebro los reconozca, tu actitud cambiará a un estado mental más enfocado en lo bueno que tienes. Recuerda que los sentimientos son pensamientos, que el responsable de tener esos pensamientos eres sólo tú, por ende, tú eres el único  que puede cambiar la realidad de un infierno a la belleza real de un paraíso cotidiano.​

Recuerda, todo comienza por uno mismo, la clave para mejorar tu vida es cambiar el modo de como piensas. Se feliz, libre aquí y ahora.

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Soy Emerson Mejía López