Kingsman: El círculo dorado

Después de conocer “Kingsman: El servicio secreto” que presentó el mundo de Kingsman – una agencia internacional de inteligencia que, por ser independiente, opera al más alto nivel de discreción y cuyo objetivo principal es mantener el mundo a salvo.

Para “Kingsman: El Círculo Dorado” (2017, Estados Unidos), los agentes se enfrentan a un nuevo reto, cuando sus oficinas centrales son destruidas y el mundo es tomado como rehén, su viaje los lleva al descubrimiento de una organización espía aliada en los Estados Unidos llamada Statesman, que se remonta a la época en la que ambas fueron fundadas.

Así se plantea la segunda entrega de lo que parece una nueva franquicia, que quiere hacer competencia al legendario James Bond, sin tanto protagonismo de la que ya es costumbre, la chica Bond, sin dejar de lado la acción del thriller.

Con un exceso de personajes, que sólo aparecen por instantes, sin relevancia para la historia, la sorpresa de la primera, ya no es novedad para esta nueva entrega. Juntos, agentes ingleses y americanos lucharan por detener a la villana tan caricaturizada, que llega a ser poco creible.

Las secuencias de acción son el plato fuerte del filme, que presenta cada acción tan descabellada, pero que luce y agrada, pero no sorprende.

Elton John se queda sin algo importante que decir o realizar, limitándose a maldecir en todo momento y robarnos alguna risa, de las muchas que esperábamos otorgar al músico.

Violenta, llena de acción, entretenida y con un montón de estrellas que no tienen la oportunidad de lucir en las 2 horas con 20 minutos de la película; si te gustan los filmes de acción disfrutaras la historia de inicio a fin, no es un filme para toda la familia, pero pasaras un buen rato.