La belleza de la arrogancia

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Por Miguel Ramírez

El rock no siempre debe ser siempre pesado o “duro”, a pesar de que su naturaleza es revolucionaria y contestataria, en la década de los 80 varios músicos y bandas comenzaron proyectos con mensajes muy personales que terminaron por convertirse en himnos de las personas que se identificaban con su soledad, melancolía y poesía.

Tras la furia que dejó el Punk, muchos artistas encontraron refugio en el post-punk y el new wave, siendo este último muy alegre y algo comercial, por lo que quienes sintieron la necesidad de expresar sentimientos más calmos fusionaron elementos pop con guitarras eléctricas y sintetizadores creando una escena alternativa que además de buena música impregnaba las tiendas de cassettes de mucha melancolía.

Entre estas bandas se encuentran The Cure, Joy Division, R.E.M y la protagonista de esta columna: “The Smiths”.

También, en esa época vio sus inicios el “indie rock” que no es meramente un género sino un movimiento que fue alimentado por grupos como “The Smiths” quienes lejos de buscar llegar a la fama apoyados de grandes disqueras y un sonido comercial, buscaban alternativas con sonidos más refinados, letras intelectuales y literarias, produciéndola ellos mismos y promocionándose en bares locales. Actualmente el “indie rock” sigue vigente con un sonido más rocanrolero gracias a “Arctic Monkeys” y a “The Strokes”.

El guitarrista de la banda, Johnny Marr fue quien se encargó de reclutar a los miembros de esta agrupación inglesa, siendo el vocalista Morrissey, quien a la postre tomaría el control creativo total, el primero en ser llamado por Marr, con todo y las advertencias de la personalidad arrogante, crítica y difícil de Steven Patrick Morrissey.

Antes de unirse a “The Smiths”, “Moz” trabajaba como periodista musical en donde no le importaba hacer críticas voraces y malintencionadas a las bandas que no satisfacían su exigencia, por lo cual seguramente se ganó algunos enemigos.

Junto con el baterista Mikey Joyce y el bajo de Andy Rourke, se completó la alineación oficial de la banda cuyo nombre al ser un apellido muy común en Inglaterra aseguraba que sería fácil de recordar.

En 1983 firmaron con Rough Trade Records y lanzaron su primer sencillo “Hand In Glove” que tuvo un éxito mediano fácil de superar por su primer Hit “This Charming Man” una canción corta y rápida pero que en sus dos minutos de duración hace muestra de pegajosos requintos de guitarra y un bajo pulsante que invita a bailar tímidamente; además la voz de Morrissey se luce con notas largas y falsetes.

La popularidad de la banda subió como la espuma y su sonido suave y refinado fue rápidamente imitado por más bandas locales, sin embargo la voz de Morrissey era algo imposible de igualar.

Las letras de Moz fueron un arma de popularidad masiva, ya que muchos de sus seguidores comenzaron a identificarse en demasía con lososcuro, solitario, dramático y hasta sarcástico de sus composiciones verbales.

“Heaven Knows i’m Miserable Now” fue el segundo gran éxito de la banda, mucho más calmada que “This Charming Man”, este sencillo hablaba sobre la depresión de Morrissey al tener que soportar estar en un lugar rodeado de personas que no le agradan; cantando “ Yo era feliz en la bruma de una hora de borrachera, pero el cielo sabe que ahora me siento miserable, estaba buscando trabajo y encontré un trabajo, el cielo sabe que ahora me siento miserable, En mi vida ¿Por qué le doy mi valioso tiempo, A gente a la que le da igual si vivo o muero?”.

“Los bailes de Moz, también se convirtieron en una marca registrada de The Smiths.

Con la popularidad de la banda, Morrissey comenzó a tomar un rol más protagónico y dominante al tratar de imponer sus ideas en todos los integrantes del grupo aún y cuando no estuvieran muy de acuerdo; esto se mostraba en pequeños detalles como el uso de fotografías e imágenes en portadas de los álbumes de “The Smiths” inspiradas u obtenidas de películas de culto para Morrissey.

Además, como todos sus fans lo saben, Morrissey es un acérrimo vegetariano defensor de los derechos animales; doctrina que se refleja en el título del disco “Meat is Murder” periodo en el que literalmente prohibió al resto de la banda ser fotografiados comiendo carne, situación que tensó la relación entre ellos; de hecho actualmente el cantante prohíbe que se vendan productos de carne animal en sus conciertos como solista.

La cumbre de la banda llegó en 1986 con la publicación de su disco más icónico “The Queen Is Dead” para cuyo proceso de producción, la banda dejó atrás sus diferencias para concentrarse en tener una relación amena, lo que dio como resultado un ambiente tranquilo para la grabación del disco.

Musicalmente es oscuro y melancólico, a excepción de la alegre “Frankly Mr. Shankly” que brilla por su línea de bajo, así como en “Cementery Gates” donde este instrumento vuelve a brillar acompañado por una guitarra acústica como base y riffs eléctricos como aliciente.

La voz de Morrissey llega al climax en “The Boy With The Thorn in his side”, pero sin duda la canción más representativa del álbum es “There Is a Light That Never Goes Out” a pesar de que no fue elegida como single, pero su lírica tan amorosa como dramática la convirtió en un himno con frases como “Si un camión de diez toneladas, nos mata, morir a tu lado, el privilegio y el placer es mío”.

La portada fue diseñada por el mismo Morrissey y en este álbum dio rienda suelta a las referencias de sus autores favoritos como Oscar Wilde, criticando a todos aquellos quienes señalaron el uso de estos textos como plagio.

Otra de las canciones icónicas fue “Panic” que aunque no fue incluida formalmente en el tracklist de ningún álbum de estudio de la banda, lideró un movimiento contra la música electrónica y los DJ’s modernos, demostrando intolerancia y rechazo ante las discotecas de Inglaterra que tocaban este tipo de música: “Quemen la disco, cuelguen al bendito DJ, porque la música que constantemente tocan, no dice nada acerca de mi vida”

Sin embargo tras el éxito del álbum los problemas regresaron, ya que el guitarrista Marr cada vez se sentía más incómodo ante los constantes “tributos” que Moz hacía a sus artistas favoritos usando la música de “The Smiths”, por su parte a Morrissey le molestaba que Marr trabajara paralelamente con otras bandas; ante la pelea por el control creativo de la agrupación, no hubo lugar para un acuerdo por lo que The Smiths se disolvió en 1987 a solo 5 años de su creación uniéndose a agrupaciones como “The Clash” o “Nirvana” que con una trayectoria relativamente corta lograron marcar época en la historia del #RockDeCombate.

El más beneficiado de la ruptura sin duda fue Morrissey quien comenzó una exitosa carrera como solista, manteniendo su visión en pro de los animales y una leve “arrogancia” contra quienes no piensan como él que no le ha pasado factura para ser uno de los más queridos frontmans en la historia y en la actualidad es una de las figuras más representativas del indie rock y un ícono de la cultura pop británica.

A pesar de que hubo rumores de una reunión de “The Smiths” las pláticas nunca llegaron a buen puerto, puesto que la separación de la banda se vio manchada por problemas legales ya que Marr y Moz se “agandallaron” las regalías dejando solo con el 10 por ciento de ellas a Joyce y Rourke quienes en tribunales solucionaron esta fracción quedando en un justo 25 por ciento para cada quien.

The Smiths quedará en la historia como una banda de culto para los literatos e intelectuales que fusionan el rock con otras pasiones como la lectura y el activismo social.

La PETA ha reconocido a Morrissey por su activismo en pro de la vida animal, y aunque desde hace años lucha contra el cáncer, sus conciertos siguen siendo eventos de suma importancia, ya que himnos como “There Is a Light That Never Goes Out”, “Shoplifters of The World”, “Panic” y “How Soon Is Now” con su lastímero “Soy humano y necesito ser amado como cualquier persona” siguen sonando en Inglaterra.