La disciplina siempre superará a la inteligencia

La disciplina siempre superará a la inteligencia

Cuando hablamos de disciplina por lo general se nos viene a la mente la imagen de los militares o de los Japoneses haciendo tareas muy difíciles de lograr, nos imaginamos actividades que son muy rigurosas, que toman mucho tiempo y cae sobre nosotros un sentimiento de pesar, como si tener disciplina fuera inalcanzable. Pero esta idea es errónea.

La disciplina parte de tres aspectos muy importantes y fáciles de lograr. Todo se resume en tener el hábito de la limpieza, el orden y la puntualidad.

¿Por qué el pueblo Japonés ha logrado tantos avances industriales, avances en ciencia y tecnología, pero sobre todo en su vida personal?

Después de la Segunda Guerra Mundial, Japón quedó muy mermado y lastimado. Su economía no era para nada rentable, la gente tuvo pobreza y desolación. ¿Qué fue lo que hicieron para hacer tan magnífico cambio en sus vidas? ¿Cuál fue la diferencia que significó que hoy en día sea una de las economías más poderosas del planeta? Muy simple, se llama tener disciplina.

Los japoneses tienen un proverbio que dice: “la disciplina siempre superará a la inteligencia”. Al tratar de reorganizar su economía, muchas empresas Japonesas empezaron a copiar la tecnología de otros países. Al principio su productos fueron de muy mala calidad tanto que se decía que si era “Made in Japan” se ropería o tendría una vida de utilidad muy corta. Sus científicos e ingenieros se apoyaron en tener limpieza, orden en sus procesos y puntualidad en sus entregas. Esto dio como resultado la mejora continua de sus productos llegando a corregir todos los errores y desperfectos que se tenían y mejorando día a día en calidad. Ahora ellos son ejemplo de éxito con procesos administrativos y productivos, como el modelo Toyota, Six Sigma, Las 5 S, etcétera.

 

¿Pero cómo ocupar esta valiosa herramienta en nuestra vida personal?

Además de la tecnología, los japoneses tienen el reconocimiento de ser personas muy controladas, metódicos, espirituales, limpios y ordenados. Y es que el orden más la limpieza más la puntualidad son la clave para tener disciplina.

Todo esto te acercará a tener el éxito que siempre has querido en todos los aspectos de tu vida. Cuando compitas con tus pares te darás cuenta que la disciplina siempre superará a la inteligencia para lograr los objetivos planteados.

La limpieza

En Latinoamérica tenemos la costumbre de acumular cosas durante nuestra vida, materiales y espirituales. Solemos cargar con esto durante muchos años. Por ejemplo, si tenemos una camisa que no hemos usado durante más de 6 meses, los latinos la guardamos “por si acaso” la llegáramos a ocupar en el futuro, pero eso nunca va a pasar. Y de repente si nos damos cuenta hemos acumulado muchísima ropa que ya no usamos.
Los japoneses, por el contrario, se deshacen de todo lo que ya no usan después de 6 meses. Esto les ayuda a tener sólo la ropa que les sirve.

Nosotros lo podemos ocupar también en lo espiritual. Cuántas veces no seguimos acumulando sentimientos negativos de nuestras relaciones pasadas y no nos deshacemos de lo que ya no sirve y seguimos cargando o arrastrando esos sentimientos. Si limpiamos de cochambre nuestra mente y corazón podremos tener una mejor visión de nuestra realidad amorosa, económica, laboral, sentimental, mental, espiritual, etc., y así tomar acciones más certeras. Deshazte de todo lo negativo, ya sean chismes, rencores, enojos, envidias y todo lo que no sume para tu bienestar.

El Orden

Los japoneses tienen siempre un lugar para cada cosa y son muy estrictos en poner todas las cosas en su lugar, no dejan nada botado. Esto les ayuda a encontrar con rapidez todo lo que necesitan, no pierden las cosas, mantienen visible lo que es importante, tienen control de sus actividades. Y sobre todo les ayuda a respetar su tiempo. Los latinos tenemos el mal hábito de dejar las cosas por todas partes.

Aplicando esta herramienta a nuestra vida diaria, ¿cuántos problemas nos quitaríamos de encima si ordenáramos las cosas que nos han traído distraídos de nuestros objetivos y nos han nublado la visibilidad?. ¿Cuántas relaciones sentimentales has dejado botadas y no has cerrado el círculo? ¿Cuántos proyectos laborales o personales, que sabías podrían hacer un cambio magistral en tu vida, no has realizado por desorden, desidia, flojera, etc.? ¿Cuánto tiempo has perdido viendo la tele, en redes sociales y metiéndole basura a tu mente? Con esto quiero decirte que la mente y el espíritu también se alimentan con lo que le das día a día. ¿Le das a tu vida un buen libro o le das chismes de revistas? ¿Te quejas o haces algo para resolver el problema?.

Si ordenamos nuestra vida, mente y espíritu, de seguro nos encaminaremos al éxito. Recuerda que eres lo que piensas y sientes que eres, valga la redundancia.

La Puntualidad

Uno de los aspectos más importantes que existe es la puntualidad. Todos detestamos nos dejen esperando por minutos u horas en una cita. Los japoneses siempre llegan de 5 a 10 minutos antes a un encuentro, pues para ellos representa mucho respeto llegar puntual. Y no están equivocados. El tiempo es el activo más importante que tenemos y lo único que nos pertenece. Nosotros somos responsables de cómo lo ocupamos, todos tenemos 24 horas, ni un segundo más, ni un segundo menos. Por lo cual el hacer perder el tiempo a otros es la falta de respeto más grave que le podemos hacer a alguien. La puntualidad habla de que tan ordenado eres en tu vida y cuanto control y respeto te tienes.

Tener el hábito de usar estas tres herramientas; orden, limpieza y puntualidad, harán que tu vida sea más sencilla y exitosa. No es difícil comenzar ni mantenerlo, simplemente es hacer lo que tienes que hacer todos los días. Comienza con pequeños objetivos que sean cumplibles y usa estas herramientas. Verás que es muy fácil hacerlo.

Sin dudar, te puedo decir que tener disciplina en mi vida me ha ayudado a lograr mis objetivos y tener éxito en todo lo que quiero.

Te invito a que lo pruebes y vivas feliz y contento aquí y ahora.

Soy Emerson Mejía López

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