La hipocresía de Acción Nacional

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La hipocresía de Acción Nacional
No todos los militantes y simpatizantes del partido que fundará don Manuel Gómez Morín son dos caras; pero sí varios de sus dirigentes y representantes.

En el Partido Acción Nacional simulan y disimulan. Quieren mostrar que son demócratas, pero no lo son. Gritan que siempre están con la ley en la mano, pero no es así. Ocultan su verdadera identidad. Tienen doble moral.

Claro, no podemos generalizar. No todos los militantes y simpatizantes del partido que fundará don Manuel Gómez Morín son dos caras; pero sí varios de sus dirigentes y representantes.

Efraín Gónzalez Luna, Aquiles Elorduy, Luis Calderón Vega, Francisco Fernández Cueto, Alejandro Ruiz Villalobos, Rafael Preciado Hernández, Juan Gutiérrez Lascuráin y Manuel R Samperio estarían muy tristes del papel que hacen sus sucesores. Dan pena y causan grima.

El PAN es el principal opositor a la Ley Bonilla. El Presidente del Comité Ejecutivo Nacional tuiteó que “López Obrador no puede quedarse callado y debe oponerse a la ilegal ampliación de mandato validado por el congreso de Baja California.” Y antes, Marko Cortes escribió en la red social sobre su “total rechazo a la ilegal modificación del texto constitucional de #BC que pretende alargar el periodo por el que fue electo @Jaime_BonillaV, presentaremos acción de inconstitucionalidad ante la @SCJN.”

Pero omite el dirigente blanquiazul lo más importante de este galimatías: todo este problema lo crearon los panistas.

12 (doce) diputados panistas votaron a favor del “regalazo” a Jaime Bonilla. ¿A cambio de qué? ¿Recibieron dinero? ¿Deben algo, y será olvidado en el gobierno extendido del nuevo gobierno local? Como ya se acabó la era azul ¿los panistas tendrán hueso con el gobierno estatal de Morena?

En otras palabras, si Acción Nacional no hubiera votado a favor de la iniciativa de ampliar el mandato, no estaríamos metidos en este lío. O de manera más clara: es culpa del PAN.

No basta con que los corran de esas filas; es más, las siglas PAN ya les estorban a los legisladores locales salientes a sus intereses económicos y políticos, porque seguro ya tienen chamba para los próximos cinco años. 

Gritan como locos que es un laboratorio para eternizar en el poder a AMLO, pero los panistas fueron los promotores del cambio de la constitución bajacaliforniana; advierten que nuestro presidente se parece a Maduro, pero ellos le dieron vida a un Chávez en la frontera norte.

Así son, de doble moral, dos caras: se rasgan las vestiduras por el aborto, pero quieren la pena de muerte para los secuestradores; le mentan la madre a la izquierda, pero la culpa es de la derecha. 

A ver niños. Corran a sus 12 diputados, investíguenlos y luchen en la Suprema Corte de Justicia (con sus mejores abogados, por favor no con sus júniors de moda) y no permitan que gobierne un día más Jaime Bonilla. 

Es su culpa, ahora arreglen el cochinero para que no tengan otro “espurio,” en su historia.

*Periodista, editor y radiodifusor

www.GustavoRenteria.mx

@GustavoRenteria