La oscuridad ha vuelto

Para muchos la banda ideal es aquella que se forma con amigos de toda la vida, con esas personas con quienes se han compartido diversas influencias musicales y descubierto grandes sonidos ya que la idea de formar un grupo es perdurar con él hasta encontrar un sello que los caracterice.

Sin embargo este ideal puede romperse con diversos factores como el tiempo y diferencias creativas o personales, aunque hay personas que lograron vencer estar circunstancias y a pesar de que los miembros de su grupo cambiaron con mucha frecuencia, obtuvieron una identidad, tal es el caso de Robert Smith, un músico que logró encarnar la esencia de su banda.

Quienes ubican a este personaje de piel pálida, labios intensamente rojos y cabellos alborotados sabrán que es el vocalista de The Cure, pero más que vocalista, me atrevería a decir que Smith, es The Cure mismo.

Y es que es difícil hacerse a la idea de que la historia de una banda que en este 2016 cumple 43 años de trayectoria recaiga sobre un solo nombre, y aunque se reconoce el talento de los más de 13 instrumentistas que han tenido el honor de pertenecer a una banda de este tamaño, la figura de Smith, sus letras, su voz y su imagen son lo que hicieron a The Cure tan grande como lo es hoy en día.

Encapsularlos en un solo género es imposible; la banda fue formada por por Robert Smith (voz, piano), Michael Dempsey (guitarra), Lol Tolhurst (batería), Marc Ceccagno (guitarra solista) y Alan Hill (bajo) con el nombre de The Obelisk en 1973 (de los cuales sólo permanece Smith) fue reformada en 1976 bajo el nombre de Malice que poco después cambió a Easy Cure.

En esta época era difícil resistirse al punk, movimiento que influenció a la banda para comenzar con canciones propias, su primer éxito local fue “Killing An Arab”, canción que hace referencia al libro “El extranjero” de Albert Camus; después la banda se redujo a un trío de integrantes para lanzar su primer álbum “Three Imaginary Boys”, que sin duda es un álbum punk, con canciones cortas y sencillas pero enérgicas, de las cuales destacan “Fire In Cairo”, “10: 15 Saturday Night” y “Another Day”, que valieron reconocimiento en Inglaterra ya bajo el nombre definitivo de “The Cure”.

Pero para conquistar al continente americano este primer álbum cambiaría de portada y con un set list muy parecido salvo la integración de “Kiling An Arab” y “Boys Don’t Cry”, lograría emular el reconocimiento obtenido en europa y colocó a “Boys Don’t Cry” como el primer éxito mundial del grupo.

Sin embargo la banda comenzaría con la primera metamorfosis musical, que como acontecimiento importante tuvo la adición de Simon Gallup al bajo, quien salvo un breve periodo fuera de la banda ha sido el segundo miembro más constante después de Smith, quien a su vez adoptó una imagen oscura que reflejó el sonido de los álbumes “Seventeen Seconds” y “Faith” que con sencillos como “A Forest” y “Other Voices” en los cuales las líneas de bajo de Gallup merecen un monumento, y a pesar de ser canciones lentas crean un ambiente gótico.

Se dieron tiempo de experimentar con fusiones rock-electrónica en “Let’s Go to Bed” y “The Walk”, pero su más alto momento de gracia llego con un par de discos, justo a mitad de la década de los 80

El primero de ellos es “Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me” de 1987, y si el título del álbum no era lo suficientemente romántico, la música se encargó de reforzar el mensaje, ya que si bien no es un álbum totalmente dedicado al amor al poseer tracks duros como “Fight” , las baladas “Catch”, “How Beautiful You Are” y “The Perfect Girl” denotan que Smith estaba realmente enamorado, aunque la sublimación fue la perfecta “Just Like Heaven”, que a pesar de su leve drama en la letra, la batería inicial corrompida por la entrada del bajo y el teclado armonizaron la que muchos consideran la mejor canción de la banda, un himno que al dedicarlo hay que tener cuidado porque solo se debe hacer a personas que conmueven hasta al último de tus instintos.

El funk también contó con un leve espacio en el álbum gracias a “Why Can’t I be You” y “Hot, Hot, Hot”, y resaltan ritmos hindús en “If Only Tonight We Could Sleep” y protesta lírica en “Fight”.

Para 1989 con el lanzamiento de “Disintegration” la oscuridad gótica volvió a la banda, aunque esta vez con un toque de melancolía, la cual encontramos en la majestuosa “Pictures Of You”, canción que relata una ruptura amorosa de Smith; además los videoclips que se editaron para la promoción de sencillos reforzaron el terror que ya causaba la imagen de Robert y seguramente muchos tuvieron pesadillas al ver el videoclip de “Lullaby” donde aparece en la cama de una habitación oscura para ser devorado por una araña siguiente y “Love Song” causa conflicto al ser líricamente puro amor intenso, pero musicalmente oscura.

A pesar de que el mismo Smith ha declarado su descontento porque a The Cure se le siga llamando gótico, es difícil no relacionar a la banda con este movimiento ya que sobre todo cuando se trata de amor o desamor, la forma de escribir del líder de la banda suelen ser extremas como en el caso de uno de sus últimos grandes éxitos publicado en el álbum homónimo de 2004, donde compara una ruptura amorosa con el fin del mundo.

Actualmente la banda está conformada por Robert Smith, Simon Gallup, Jason Cooper, Roger O’Donnell, y Reeves Gabrels, quienes han pasado mucho más tiempo en escenarios que en el estudio, y afortunadamente México recibió su visita el 24 de abril del 2013, justo en el día en el que Robert Smith cumplió 54 años.

Soy afortunado de poder escribir que presencié ese concierto en el Foro Sol, en el cual ni un temblor previo a la salida de la banda al escenario pudo amedrentar a los más de 60 mil asistentes que se dieron cita en el recinto donde apuesto ni el más optimista esperaba un concierto de más de 4 horas, y 50 canciones incluyendo aparte de las ya mencionadas en este texto a “Close To Me”, “Friday, I’m in Love”, e “Inbetween Days”. Vaya que México merecía un concierto así, y además de la duración, me sorprendió lo conservada y fiel a los discos de estudio que se escuchó la voz de Smith en vivo.

El fin de semana anterior, la banda ingresó al salón de la fama del Rock And Roll un reconocimiento sin duda merecido donde Robert Smith agradeció a todos los miembros de The Cure, tanto los actuales como los que ya no están, especialmente al ex baterista Andy Anderson quien falleció de cáncer a finales de febrero.

Además la banda anunció que ya tienen listo material para lanzar un nuevo álbum después de 11 años de espera, y aunque aún no se saben detalles como el nombre del mismo o la fecha de lanzamiento. Smith declaró que hay canciones de 10 minutos y que será un disco muy oscuro que encantará a los fans más acérrimos de la banda.

No queda nada más que esperar el regreso de una banda que desde hace más de 30 años nos ha regalado canciones tristes con sonidos felices.

 

Por Miguel Ramírez |  @condorsaurus