La protesta en la PF es más que una rebelión esperada

La protesta en la PF es más que una rebelión esperada
Hay diferencias en las prestaciones de cada cuerpo, además de rivalidades entre militares y policías.

Expertos en seguridad nacional anticiparon los problemas al fusionar la corporación con elementos del Ejército y la Marina en la nueva Guardia Nacional.

Hay diferencias en las prestaciones de cada cuerpo, además de rivalidades entre militares y policías.

Sólo era esperar el descontento entre elementos de la Policía Federal, al reducir algunos de sus ingresos y estímulos, negarles antigüedad y exigirles nuevas condiciones para formar parte de la Guardia Nacional.

Eso, además de quedar bajo las ordenes de las jerarquías militares.

Y para quien no quiera o no pueda ingresar a la Guardia Nacional (por sobrepeso, drogadicción, o un pasado corrupto y delictivo), el futuro laboral es incierto por más que se les ofrezca encontrar algún acomodo, no muy claro, como cuidar oficinas, museos o parques públicos.

El panorama es complicado, a los miembros de la Policía Federal se les ha tratado mal desde el inicio de este gobierno.

El problema al interior de la Policía Federal es mucho más profundo. Si hay “mano negra” es la de los militares, por orden de su Comandante Supremo, quienes han condenado el futuro de la infame y estorbosa corporación policial.