La vida es un regalo, úsalo

Dicen que “a caballo regalado no hay que verle los dientes”. Esto significa que regalo que te dan hay que aceptarlo. No sé si por educación, o por pena a que la otra persona piense mal de uno si no aceptamos el obsequio. Pero para mi entender, esta frase lleva mucho peligro.

Imagina que alguien que te trae carrilla (como se dice en el norte del país cuando alguien te tiene envidia, le caes mal o te tira mala vibra) y te envuelve en un hermoso empaque una caja llena de problemas, insultos, enfermedades, etc.

¿Si supieras que hay adentro de tan bonito empaque aceptarías el regalo? Por supuesto que no, al contrario dirías con voz firme –No, gracias-.

Ahora imaginemos que alguien te regala en una caja de zapatos un bello diamante. Antes de abrirlo quizás pienses -¡caray! a ver qué cosa rara o fea me van a regalar -. Pero al abrirlo todo cambia y no creo que rechaces el regalo.

¿Por qué prejuzgamos sin antes ver el contenido y nos guiamos sólo por el empaque? ¿Te hace sentido la pregunta?

¿Qué pasaría si mejor, antes de aceptar o rechazar, nos fijamos en el contenido y no en lo superficial de la envoltura?

Si estas pensando que fijarse en lo que te regalan antes de aceptar es una grosería de mala educación, o que estoy siendo muy egoísta, te tengo un argumento de amor propio.

Reflexionemos rápidamente: aquel que tiene amor propio es una persona que se respeta, que se valora, que se cuida, que se ama en pocas palabras. Amor propio es fijarse que suma en tu vida y que resta.

Ahora entremos en el tema. ¿Qué es la vida si no fuera el regalo más hermoso que se te ha entregado?

Parafraseando a Tom Hanks en su personaje de Forrest Gump “La vida es como una caja de chocolates, nunca sabes que te va a tocar”.

La vida es un regalo envuelto en realidades, problemas y bendiciones, lo importante no es la envoltura sino lo que está adentro. ¿Y que está adentro? Pues tu propia experiencia de vida.

La vida es hermosa en su simple naturaleza. Nosotros juzgamos esa experiencia, la interpretamos, la culpamos, le damos vueltas para encontrarle explicaciones, etc., pero no la tomamos en su naturaleza más pura que es vivirla conscientemente tal y como es.

Quizás es tu percepción de tu mente la que no te deja ver más allá de lo que tienes enfrente. Si sólo fueras capaz de ver desde otra perspectiva la sencilles de su belleza, olvidarte de lo que has aprendido que parece que es, pero como dije es simplemente tu interpretación de lo que percibes con tus sentidos.

La vida es un regalo que no desea que te vaya mal, al contrario sino que te vaya bien.

Muchas veces cunado tenemos nuestra racha de bendiciones y de buena suerte nos culpamos y decimos, como puede ser que me vaya bien, eso no es posible, esto ha de ser una trampa del destino o de la vida. ¿Por qué nos tiene que ir mal? ¿Por qué pensamos de forma negativa?

Cuando te pase esto por la mente piensa ¡claro que me merezco que me vaya bien! No tiene que ser suerte o una buena racha, mi vida es hermosa y me puede ir bien siempre, es más ¡me va muy bien siempre! ¡Me va excelente! ¡Me va de maravilla!

Recuerda que somos lo que pensamos, somos lo que sentimos que somos.

Si tan sólo supiéramos lo afortunados que somos de vivir, de ser lo que somos, si tan sólo supieras que eres oro.

La gente te trata como tú te tratas, te valora como tú te valoras, te ama tanto como tú te ames. Ni más ni menos. Si partimos de esta premisa, ¿por qué no te estas amando y dando un abrazo en este momento y saltando de alegría?

La vida hay que vivirla, conocerla al momento que las cosas están pasando, es decir, en el presente aquí y ahora. No hay más. La vida no es vivir en éxtasis todo el tiempo, hay altibajos. El día que no tengas valles y crestas en tu línea de vida, entonces ya estarás muerto. Se vale llorar, reír, enojarse, contentarse; se vale sentir toda tu gama de emociones, conocerlas y explorarlas, ser consciente de lo que te hace bien y lo que te hace mal. Se vale equivocarse y pedir perdón o reparar el daño, se vale ganar, se vale mejorar, se vale ser humano, se vale vivir aquí y ahora.

Date la oportunidad de ver el contenido del regalo a cada paso que das.

Recuerda, todo comienza por uno mismo, la clave para mejorar tu vida es cambiar el modo de como piensas que es. Se feliz y libre aquí y ahora.

Soy Emerson Mejía López 

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