Lingotes | El flagelo de México y de los jóvenes es la violencia

El flagelo de México y de los jóvenes es la violencia y no parece existir la fuerza que detenga a los criminales.

Ante alza de 9.5 por ciento de los homicidios en el primer trimestre del año, Andrés Manuel López Obrador reconoció que aunque llevará tiempo, la violencia en el país empezará a bajar con la implementación de los programas sociales. La pregunta es ¿hasta cuándo?

Con base en cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública con 8 mil 493 víctimas de homicidio doloso, el primer trimestre de 2019 se convirtió en el más violento del que se tiene registro en México.

López Obrador ofreció dar resultados en la materia en seis meses, ya que ahora es diferente, los programas sociales atienden a los grupos vulnerables y a los jóvenes, además de que ya no hay corrupción en el gobierno ni impunidad.

En conferencia de prensa en Veracruz, el presidente señaló ayer que también ya estará en operación la Guardia Nacional.

Antes, dijo, no se hacían cargo de la seguridad pública, y ahora 220 mil elementos del Ejército y 60 mil de la Marina y de la Policía Federal se unirán para la Guardia para tener presencia en distintas partes del país.

El tabasqueño insistió en que los índices delictivos y de violencia son herencia de los gobiernos del PAN y del PRI, pero confió en que habrá paz en Veracruz y en el país.

El Presidente sostuvo que así como la seguridad, estabilizarán la producción petrolera y habrá cero corrupción, rubros en los que también los gobiernos del periodo neoliberal dejaron en crisis.

Es parte de lo mismo (…), y quiero que quede claro, en el caso de la corrupción se tenía una tendencia al alza, pero considerable, no del último sexenio, pasamos del lugar 35 de los países más corruptos del mundo al lugar 136, de 35 a 136, en tres sexenios, los dos de Fox y Calderón y el de Peña, aumentó como 100 lugares la corrupción (…).

La exigencia de los mexicanos es un alto al ambiente y clima de mata a nuestros jóvenes y en especial a nuestras mujeres, no hay más y el gobierno federal tiene la palabra puede ser la última llamada ante la desesperación de la gente que no sólo hace justicia por propia mano, sino que ante el mal ejemplo las buenas conciencias también empiezan a delinquir.

Ya basta.