Lingotes | El triunfo como gobernador de Luis Miguel Barbosa

El triunfo como gobernador de Luis Miguel Barbosa, la tranquilidad con la que se llevó a cabo el proceso y el abstencionismo, fue lo más destacado de las elecciones de ayer.

El resultado de los comicios de gobernador es irreversible y nos da varias lecturas, ante una nueva realidad política en el estado.

El Instituto Nacional Electoral (INE) informó que el conteo rápido, elaborado por científicos de su Comité Técnico Asesor lejos de los intereses partidistas, dio ventaja al candidato de Morena, PT y PVEM a la gubernatura de Puebla, Luis Miguel Barbosa.

“De las 522 casillas que integran la muestra, se recibió la información de 429 casillas las cuales representan el 82.2 por ciento de la muestra total”, informó el Comité.

De acuerdo con la estimación, Barbosa tuvo preferencia entre el 42.6 y 45.4 por ciento.

En tanto, el candidato del PAN, Enrique Cárdenas, entre 33.3 y 36 por ciento, mientras que Alberto Jiménez Merino, del PRI, entre 16.7 y 19 por ciento.

El PREP confirmará esta tendencia que se hará oficial el próximo miércoles cuando se lleve a cabo el conteo en los comités distritales. Barbosa recibirá su constancia de mayoría el próximo domingo.

La tranquilidad que se vivió durante la elección de ayer está muy lejos de los hechos de terror del año pasado.

La limpieza del proceso y la actitud que se guardó fueron extraordinarias y eran unas elecciones no un concurso escolar, por eso las denuncias mediáticas y hasta los berrinches de Enrique Cárdenas para esperar contar la última casilla, cuando perfectamente que supo que tenía ventaja en zonas urbanas pero su derrota es en el área rural del estado.

El abstencionismo no lo podemos ignorar, que apenas un poco más de la tercera parte del padrón haya decidido ir a votar, muestra el desinterés que hay en la política y que las campañas y los partidos no lograron atraer a los electores.

El próximo gobierno deberá empezar a construir la legitimidad endeble que se dio ayer con un triunfo legal, que requiere del respaldo social para llevar a cabo los compromisos de la cuarta transformación propuesta por el candidato ganador, Barbosa.

Los poblanos cerramos ayer una página más de la historia política, ahora nos toca trabajar a todos hacerlo como un equipo. El estado y su sociedad lo reclama.