Lingotes | La violencia empieza a entrar dramáticamente a las escuelas poblanas.

Ayer una jovencita de secundaria en el Centro Escolar Morelos agredió a dos de sus compañeras con un cúter, a ambas las hirió. A una en la mejilla y a otra más en el cuello, sin que las lesiones pusieran en riesgo su vida. Es un pésimo ejemplo de que las agresiones están a la orden del día y en cualquier lugar.

Hay elementos para suponer que ese clima de violencia no es nuevo, mientras en 2015, en Puebla se cometieron 632 homicidios dolosos, en 2018 la cifra ascendió a mil 309, y en ese mismo lapso el robo con violencia subió de 9 mil 133 a 18 mil 552.

La presidenta de Causa en Común, María Elena Morera, ejemplificó la inseguridad que se vive en esa entidad y especialistas expresaron su preocupación por el clima de violencia que impera.

Contrario a la Ciudad de México o Chihuahua, donde tienen 34 y 33 policías ministeriales, respectivamente por cada 100 mil habitantes, en Puebla llegan a 11, y existen 2.5 ministerios públicos menos.

Puebla es de las tres entidades que menos destinan recursos a la procuración de justicia, sus ministerios públicos tienen la tercera mayor carga de trabajo 327 carpetas por cada uno cuando la media nacional es de 172.

En probabilidad de esclarecimiento de delitos tienen apenas un 1 por ciento.

Si hablamos de policías los sueldos son bajísimos, menos de 10 mil pesos y trabajan 24 por 24, y nos dicen que siempre se extienden a 48 horas, ellos pagan el combustible de las patrullas, entonces están en condiciones deplorables.

Edna Jaime, directora de México Evalúa, señaló que así como en el país 10 estados concentran el 65 por ciento de los homicidios dolosos, en el caso de Puebla, en 15 municipios, de los 217, se comete el 55 por ciento de los asesinatos.

Mucho se tiene que hacer por parte de las autoridades, pero también de la sociedad para evitar que el clima de violencia en las calles se traduzca en agresiones en los hogares y en las escuelas.

No podemos ni debemos acostumbrarnos a ese entorno, es hora de actuar e impedir que se lesione y ponga en riesgo la vida de las personas.