Lingotes | Uno de los peores crímenes actuales es el tráfico de personas.

Acciones que dejan millones de dólares en manos de bandas de los conocidos como “polleros” convertidos ahora en potentados aprovechando las carencias y el sufrimiento de miles de personas que aspiran a una oportunidad laboral digna.

Ayer, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, informó del operativo en el que se rescataron a 785 migrantes el sábado pasado, el cual confirmó un mercado negro por tráfico de personas de alrededor de 69 millones de pesos, de acuerdo a lo que han informado los afectados

Los migrantes pagaron fuera del territorio mexicano, en los países de origen o al llegar a Estados Unidos, mientras que en México pagan comisiones que oscilan entre 10 o 15 millones de pesos.

Los migrantes abordaron unidades de transporte público en Tuxtla Gutiérrez, pasaron por Veracruz e iban para el norte del país. En otras ocasiones su camino es por la autopista México-Puebla.

Los traficantes les cobraron tres mil 500 dólares por persona a cambio de intentar llevarlos hasta la frontera norte en una ocasión; pero los interesados en tener una segunda oportunidad en caso de que en el primer viaje fueran interceptados y deportados, hicieron pagos de 5 mil dólares.

El gobierno mexicano debe actuar y por ello no habrá tolerancia alguna contra los traficantes de migrantes y el gobierno federal no descarta llegar a la extinción de dominio contra empresas de transporte que tengan vínculos con las redes delincuenciales.

La orden es impedir este tráfico de personas, reiteró Ebrard, secretario mexicano de Relaciones Exteriores.

El problema es más grave de lo que nos imaginamos.