#Lingotes | ¿Víctimas o victimarios?

#Lingotes | ¿Víctimas o victimarios?

En los últimos días los jóvenes se han visto en el protagonismo de hechos violentos.

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Los jóvenes mexicanos enfrentan hoy una difícil realidad por ser una generación con una perspectiva distinta a la de sus padres, en un mundo con enormes retos y también grandes oportunidades, pero en un clima inaudito de violencia extrema en el cual ellos son protagonistas.

En menos de una semana hay dos hechos terribles en Puebla donde están involucrados jóvenes universitarios, son más los sucesos, pero los dos que hoy comentamos son estremecedores.

El estudiante de origen oaxaqueño José Andrés Larrañaga de 20 años de edad, quien fue reportado como desaparecido en Puebla desde el 1 de octubre, y hallado su cuerpo sin vida en campos de cultivo de Acajete el cuatro de octubre fue sacrificado por tres de sus compañeros de la Universidad de Ciencias y Desarrollo de Puebla, quienes planearon el secuestro con un mes de anticipación.

Investigaciones de la Fiscalía General del Estado revelaron que fue asesinado el mismo día de su plagio, aun así, intentaban pedir 500 mil pesos por su rescate y querían vender su unidad para pagar sus deudas.

Abraham “N” y Arturo “N” estudiaban en el mismo salón de su víctima, quien había empezado la carrera de ingeniería automotriz y Luis Pablo “N” cursaba el tercer semestre.

La noche del uno de octubre, después del plagio, Luis Pablo uno de los presuntos asesinos llegó al gimnasio manejando la Mitsubishi Lancer de su víctima.

Pidió a uno de sus compañeros de gimnasio que le permitiera guardar la unidad en su cochera, porque en su casa los perros la iban a maltratar. El cuerpo inerte del joven iba en la cajuela.

Con base en sus primeras declaraciones el lunes uno de octubre, pusieron en marcha el plan que maquinaron un mes antes y fue Luis Pablo quien se quedó a cargo del cuerpo de la víctima, mientras decidían cómo deshacerse de él.

“Desde el principio pensamos en matarlo”, declararon en autos. El joven oaxaqueño fue asfixiado por sus compañeros de Ingeniería Automotriz.

Segundo caso, ayer un estudiante del Tecnológico de Monterrey fue víctima de una balacera y se encuentra delicado después de recibir un balazo en el pulmón, mientras que otra víctima resultó muerto.

Los hechos sucedieron a las 12:30 horas a la altura de la Prepa Ibero y el campus de la Universidad Jesuita en la avenida de El Sol, una zona de comida rápida que se ubica en San Andrés Cholula.

La Secretaría de Seguridad Pública de San Andrés informó que los responsables realizaron al menos 5 detonaciones de arma de fuego.

Durante este suceso una persona del sexo masculino resultó lesionada, y el occiso de nombre Armando N. de 23 años de edad, quien era el dueño del camión de comida Chicken Waffles, lugar donde ocurrieron los hechos.

Los jóvenes mexicanos enfrentan esa difícil realidad, que los ubica como víctimas o victimarios en hechos que condenamos y nos toca a los adultos asumir nuestra responsabilidad en su seguridad y el mundo hostil que les estamos heredando.

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