Noche de lucha libre… ¿en el Museo Barroco?

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Los asistentes a la lucha libre en el Museo Barroco disfrtaron la experiencia como debe ser: con su cemita y refresco en mano.

Por: Sara Solís

Algo insólito. Los poblanos y poblanas calificaron el hecho de que se haya colocado un ring de lucha libre en el estacionamiento del Museo Barroco, ubicado en la Vía Atlixcáyotl, pero fue una experiencia inolvidable para muchos de los asistentes a este evento realizado este sábado.

En punto de las 6 de la tarde comenzaron a llegar mujeres y hombres, y algunas familias a sentarse para observar la función de lucha libre y a sus luchadores profesionales favoritos.

Mientras iniciaba la presentación formal de los luchadores, la gente aprovecho para comprar mascaras, cuyo costo fue de 60 a 120 pesos, chicharrines, palomitas, cemitas de milanesa, que les costaron 60 pesos, dulces y refrescos; así como cornetas, manos de plástico, para posteriormente irse acomodando en sus asientos.

esimagen: Melanie Torres/ Los asistentes pudieron comprar cemitas de milanesa de a 60 pesos.

El evento inició cerca de las 7 de la noche con la entrega de reconocimientos por parte de la Secretaría de Cultura a Dorrel Dixón, por su trayectoria en la lucha libre. Fue muy reconocido en los años 60’s y 70’s y es de origen jamaiquino, quién arrancó aplausos y porras de los asistentes. Otro de los premiados fue el fotógrafo de lucha libre, Alexis Antonio Salazar.

Minutos más tarde bajaron del ring para darle paso a la aparición de los luchadores profesionales. El primero en aparecer fue e el nieto de Lizmark y Super Nova, quienes provocaron que la gente se emocionara, se levantara de su asiento y les gritara “¡Arriba los rudos!”, y otros más “¡Viva los técnicos!”.

esimagen: Melanie Torres/ El primero en aparecer fue e el nieto de Lizmark y Super Nova.

La gente apasionada de este deporte disfrutaba de su cemita en mano con refresco. Al mismo tiempo gritaban groserías cuando le pegaban a su luchador favorito.

Hubo mujeres que incluso aprovecharon la visita de los luchadores para darles de nalgadas, otros más coreaban el nombre de sus luchadores predilectos.

La gente estaba contenta de haber asistido a las luchas en un espacio cultural como el Museo Barroco.

Algunos asistentes iban de traje, otros de pants y otros más de ropa de mezclilla, pero todos unidos por el gusto dela lucha libre.

Las luchadoras causaron sensación entre los asistentes, a quienes les pidieron tomarse fotos y sus autógrafos.

Participaron en la lucha Estrellita, Tiffany y Dalys. Otros más que aparecieron para participar en las luchas fueron el bucanero Atlantis y Octagón, entre otros.

esimagen: Melanie Torres/ Estrellita, Tiffany y Dalys.

La gente no se movía de su lugar, seguía con la mirada cada movimiento que realizaban los luchadores.

Mientras tanto a las afueras del Museo Barroco, sobre Vía Atlixcáyotl, se estacionaron varios vehículos.

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