Nueva Alianza va por la gubernatura de Puebla con candidato propio

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Nueva Alianza va por la gubernatura de Puebla con candidato propio
Desde su fundación con la maestra Elba Esther Gordillo, como su creadora, Nueva Alianza funciona como bisagra en la democracia mexicana y va siempre con el mejor postor.

El dirigente nacional del Partido Nueva Alianza, Luis Castro Obregón, confió en días pasados a sus más conspicuos operadores poblanos, no más de tres, que ante la presión a que los están sometiendo en Puebla las coalición del PRI y el PAN están valorando, con grandes posibilidades de que así suceda, lanzar un candidato o candidata propio a la gubernatura y evitar sumarse a alguno de los bandos señalados.

Nueva Alianza no es un partido para obtener el poder, funciona en la democracia mexicana como bisagra y desde su fundación con la maestra Elba Esther Gordillo, como su creadora, va siempre con el mejor postor, aportando dos elementos valiosos en toda elección:

Estructura territorial, es la agrupación sindical que tiene un representante incluso en la ranchería más alejada del país, y los 3 o 4 puntos que aporta en votos son definitivos en una elección cerrada, como adelantan las encuestas será la de 2018.

Nueva Alianza intentó sumarse al frente opositor que encabeza Acción Nacional y le dieron con la puerta en las narices por su supuesto morenovallismo.

Ellos son maestros y hacen política todos los días del año, dentro y fuera del salón de clases, por lo tanto sólo esperaron a que el PRI tuviera candidato para que los llamara y son ahora parte de la coalición electoral que encabezan los priistas pero solo a nivel federal, en las estatales es otro cantar.

Moreno Valle siempre ha mantenido una buena relación con los dirigentes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

La tuvo y de amistad con Elba Esther Gordillo y no ha sido diferente con Castro Obregón, quien en distintas ocasiones llegaba a cenar casi de madrugada a Casa Puebla. Hay amistad y confianza pero tienen su propio vuelo, no son empleados del ex gobernador.

En su momento comprometieron su apoyo a quien fuera candidato panista del morenovallismo y estaban dispuestos a competir en Puebla coaligados con PAN-PRD, hasta que el PRI nacional sintió la presión de sus huestes locales que reclamaron que en las elecciones locales se repita la alianza nacional o de antemano darán como un hecho que hay negociación a favor de Moreno Valle en las elecciones de gobernador de 2018.

Esa es la razón que tiene deshojando la margarita a Luis Castro, que en un tono supuestamente imparcial está dispuesto a lanzar a su propio candidata o candidato al gobierno del estado de Puebla.

Sabe que así no rompe su acuerdo con el PRI nacional y cobrará caros sus servicios a Meade si gana la elección presidencial.

Mientras en Puebla, el PANAL si gana el panismo, como supergato, volverá a caer de pie.