Salva tu relación de pareja, aún estas a tiempo

Todos adoramos las historias de amor en donde una pareja se conoce, se complementan, se pelean, se reencuentran y al final viven felices para siempre. Lamentablemente la vida en pareja, en la realidad, dista mucho de estas fantasías de cuento de hadas.

La vida en pareja es compromiso, sacrificio, mucho amor, trabajo en equipo, comprensión, tolerancia, más amor, discusiones para ponerse de acuerdo, negociación, cariño, una profunda amistad, respeto mutuo, similitudes, ternura, conocimiento de su personalidad, reírse juntos, tener un proyecto de vida en común, una dosis extra de amor, gusto por el otro, paciencia y muchas cosas más.

Aun sabiendo esto, muchas relaciones fracasan y se separan. Pareciera que tener una relación sana y duradera es imposible.

Hoy en día, hablar de divorcio es muy común, las personas se han vuelto menos tolerables a la frustración, las parejas prefieren separarse a resolver y enfrentar los problemas. Con esto no quiero decir que si estás en una relación tóxica te debas de quedar y aguantar. Mi punto es que debemos agotar todas las herramientas de comunicación, de tolerancia y amor antes de decidir separarnos.

 ¿Pero por dónde comenzar? ¿Qué es tener una relación sana? ¿Cómo puedo salvar mi relación o hacerla más sólida?

Existen muchos consejos que los psicólogos y terapeutas dan en sus sesiones de pareja. Muchos de estos puntos, los matrimonios de antaño, como nuestros abuelos o padres, los ponían en práctica todos los días. Y quizás esos consejos sean los que puedan salvar las relaciones actuales de parejas.

En este escrito mencionaré algunas prácticas que podrían ayudarte si estas en una situación difícil en este momento o quizás lo que buscas es hacer más fuerte tu relación. 

Manténganse como prioridad el uno al otro.

Muchas veces los novios cuando se casan se confían de que tienen “amarrada a su pareja” y empiezan a darle más prioridad a los hijos, o a los padres, o a los hermanos, o hasta a los amigos. Mantenerse como prioridad el uno al otro es esencial para tener una relación sana, aun sobre los hijos. 

Los problemas de pareja se discuten en pareja y se resuelven en pareja.

Hay un dicho popular que versa “La ropa sucia se lava en casa”. Los problemas de pareja no deben de compartirse con familiares ni amigos, pues pedir opinión a los que nos rodean puede empeorar las cosas y herir susceptibilidades. Si necesitan ayuda es recomendable se acerquen con un profesional como un terapeuta de pareja o psicólogo, quienes están preparados para dar herramientas y resolver problemas sin juzgar a la pareja.

 

Forjar un proyecto en común.  

El hablar de tener un proyecto que los una no quiere decir que sea tan complicado como fundar una gran empresa (aunque podrían hacerlo como poner un negocio). Se trata más bien de hacer actividades en pareja y tener tiempo de calidad. Por ejemplo podrían salir a correr todas las mañanas juntos o tener una actividad mental y física más allá que el sexo. Pueden dedicarse un día a la semana sólo para ustedes y disfrutarse. O podrían tomar un taller de fotografía, pintura, música, clases de cocina, etc.

Tener su propio espacio.

Así como es muy importante pasar tiempo juntos, también lo es tener su propio espacio para cada uno. Esto los ayudará para contarse experiencias, valorarse, extrañarse, comunicarse y amarse en sus diferencias.

Rían mucho en pareja.

Una parte muy importante es ser amigo de tu pareja. Busquen actividades que los diviertan, en donde se rían y la pasen bien. Vean películas, vayan al teatro, hagan ejercicio, salgan de viaje, en fin, hay muchas opciones.

Rodearse de gente positiva.

Es muy importante rodearse de amigos que sean positivos. Tener amigos en común fortalecerá su relación, pues las reuniones y contar sus experiencias de generación, sus viajes y aventuras, sin duda ayuda a mantener una relación sana.

Discutir no significa pelear.

El diálogo y la comunicación siempre nutrirán a las relaciones. No busques imponer tus puntos de vista, no peles, no se trata de ganar el punto, no es una competencia por ver quién tiene la razón; se trata de escuchar, comprender, tolerar y amar. Se trata de comunicarse y entender a tu pareja. Se trata de llegar a acuerdos que beneficien a la pareja. Recuerden que son un equipo.

No mientas.

La confianza en pareja es muy importante. No mientas y menos hagas de esto una constante. No todo se debe de contar, hay cosas que uno se debe de quedar callado pues ya están en el pasado. Con esto no quiero decir que se oculten cosas, pues hablamos de tener confianza, sino que no hay que vivir en el pasado. No hay que juzgar. Hay que vivir el presente con certidumbre basados en el amor y la verdad. 

Hacer el amor es muy importante.

No se deben de olvidar de hacer el amor todos los días. El tener contacto físico es muy valioso. El tener sexo es muy importante, sin embargo debemos ir más allá. Hacer el amor significa dar una caricia, una mirada tierna, un abrazo, un beso en la mañana, desearse en cada momento, alentarse mutuamente, decir buenos días y buenas noches, hacer el amor significa conquistarse siempre en cualquier oportunidad que tengan, expresarse constantemente cuanto se aman.

Las relaciones de pareja se trabajan, se viven, se abrazan. No busques que tu pareja sea tu media naranja, mejor disfrútense en la plenitud de todo su ser completo, con virtudes y defectos, acéptense tal y como son. Vivan felices y libres aquí y ahora.

Te recomendamos

Nunca pierdas la calma

Soy Emerson Mejía López