Tú envidia me genera mucho éxito

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La gente exitosa siempre tendrá seguidores y también generará, por ende, envidia.

Por la vida hay mucha gente tirando su basura, chismes, mentiras, frustraciones, etcétera. Una de las cosas que más abunda en el ambiente es la envidia.

Y aunque las personas envidiosas lo nieguen, no existe “la envidia de la buena”. Esto me genera mucha risa, pues muchas veces me lo han dicho y a personas cercanas, “de verdad te tengo envidia de la buena” como si te quisieran hacer un cumplido.

Dicen los expertos en comportamiento humano que, el envidioso no busca obtener lo que tenemos, ni desea despojarnos del objeto de deseo, sino que no quiere que nadie lo tenga, incluyéndolo a él mismo.

Este es uno de los sentimientos más desgastante, nocivo, que corroe como ácido y que alguien pueda tener. El envidioso vive en la necesidad constante, no tiene amor para sí mismo y cualquier cosa que alguien obtenga, de forma legítima o no, siempre le causará molestia. Este sujeto apegado a ese sentimiento destructivo siempre justificará sus carencias reflejándose y comparándose de forma negativa en el éxito de alguien más. Frases como “no se lo merece” “de seguro se lo ganó haciendo trampa” “yo tengo algo mejor” “yo visité más ciudades que ella” “de seguro su esposo le pone el cuerno” “odio que se vea tan feliz” “nadie puede ser tan feliz” entre muchas otras; ¿las has escuchado?

Por supuesto que “el portador de este pecado capital” al estar pensando de esta forma refleja en los demás su propia carencia atrayendo otros sentimientos autodestructivos como la ira y el odio. Todo esto, si no lo detectamos a tiempo, se complica haciéndose un ciclo vicioso. Sin embargo, si en este momento tú estás pasando por esta situación no te preocupes demasiado, todo tiene solución. La envidia es un sentimiento natural que todos hemos sentido alguna vez en nuestra vida y que podemos trabajarlo por nuestro bien y el de nuestras relaciones personales.

La gente exitosa siempre tendrá seguidores y también generará, por ende, envidia

El secreto del exitoso es el amor a sí mismo. Esto genera auto confianza, encanto, alegría; nunca busca compararse con nadie pues sabe que cada individuo vive su propia vida y es responsabilidad de cada uno sentirse bien o mal. Tiene modelos a seguir (pero sin obsesionarse y compararse como ya dijimos). Crea sus propios objetivos que sean cumplibles en su proyecto de vida. Hace ejercicio físico y mental. “Embellece su vida como un jardín que se cuida todos los días”. Con esto llega a sumar siempre y tener felicidad. El exitoso no presta atención a la envidia porque está ocupado en su desarrollo personal. En otras palabras: amándose a sí mismo.

¿Qué puedo hacer si me doy cuenta que siento envidia?

​Lo primero: es hacerse consciente de este sentimiento. Siempre hay una solución si te haces consciente.

Segundo: Amate a ti mismo. Comienza haciendo ejercicio, comiendo más sanamente, diviértete con un pasatiempo, conoce gente nueva que sea positiva, viaja, cómprate cosas que mejoren tu aspecto personal, cuídate, etc.

Tercero: Nunca te compares con alguien más. Tú eres tan importante y maravilloso como cualquiera. La felicidad se mide de adentro hacia afuera.

Cuarto: sé congruente con lo que dices y cómo actúas. Sé positivo y júntate con gente positiva. Evita comentarios y personas toxicas o negativas.

Cinco: disfrútate, aprovecha todo lo que está en ti y a tu alrededor, que Dios ya te ha dado todo.

Recuerda, todo comienza por uno mismo, la clave para mejorar tu presente es cambiar el modo de como interpretas tu vida. Se feliz y libre aquí y ahora.

Soy Emerson Mejía López