Venta de chescos y chelas, 70% del sustento de las “tienditas”

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México es el primer consumidor de refrescos en el mundo con un promedio de 163 litros por persona al año.// Foto Internet.

Por Roberto Castillo

La venta de bebidas azucaradas y cerveza representa para los pequeños comercios entre el 50 y 70% de sus ingresos semanales. En un recorrido de Oro Noticias por algunas tienditas en la zona sur de la ciudad, los entrevistados reconocieron que los consumidores buscan los refrescos, jugos y cervezas ¡bien frías!

E inclusive durante los meses de desabasto de cerveza, las tiendas sufrieron un impacto económico ya que la venta exclusiva de abarrotes es insuficiente para solventar los gastos operativos.

Dos terceras partes de los entrevistados afirmaron que sus consumidores son personas que tienen entre 20 y 50 años; el resto menores de edad y adultos mayores que compran frecuentemente botellas de refresco.

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México es el primer consumidor de refrescos en el mundo, con un promedio de 163 litros por persona al año, superando en 40% al segundo mayor consumidor, Estados Unidos con 118 litros, según datos de la Universidad de Yale.

De acuerdo con datos de la Universidad Nacional Autónoma de México, una familia mexicana destina en promedio 10% de sus ingresos totales a la compra de refrescos, y en comunidades rurales, siete de cada 10 niños desayunan con esa bebida.

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El valor de la industria refresquera en México asciende a más de 283 mil millones de pesos y genera más de 1.5 millones de empleos totales, lo que representa 2.8% de la población económicamente activa ocupada.

¿Cuánto subimos de peso con un consumo diario de refresco?

La nutrióloga Andrea Martínez, comentó en Oro Noticias que el refresco provoca deshidratación, descalcifica los huesos, provoca acidez estomacal y engaña al organismo al producir más hambre y ansiedad.

El consumo diario de una botella de 600 mililitros de refresco de cola provoca que la persona suba de peso medio kilo a la semana; en promedio 2 kilos extra al mes.

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Debido a que los refrescos, jugos y néctares generan grasa abdominal y promueve el síndrome metabólico, los mexicanos somos más propensos a desarrollar obesidad, hipertensión arterial, aumento de triglicéridos en la sangre, colesterol alto, secreción excesiva de insulina e intolerancia a la glucosa.

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